España y el control remoto

Pocas veces una selección se ha proclamado campeona de Europa sin el atisbo de duda que ha conseguido España con su victoria ante Alemania. Grecia aún parece que tenga que pedir perdón por conquistar el entorchado continental hace cuatro años; Francia disfrutó el título en 2000 merced a un momento puntual en la prórroga, con gol de oro de Trezeguet; Alemania se impuso en 1996 a la República Checa haciendo un mal torneo y una peor final; y desde 1992 la elite europea aún se pregunta cómo fue posible que Dinamarca, que tenía a sus jugadores de vacaciones hasta un par de semanas antes de comenzar el torneo, ganara la Copa. Sobre esta España pocos pueden decir que no ha ganado la mejor selección del torneo. Ha ganado todos sus partidos, siendo superior a cada uno de sus rivales. En la fase de grupos cumplió su papel, apeó a Italia en la primera eliminatoria seria, con gran juego y exhibiendo aquello que se ha venido en llamar “ser competitivo”, es decir, saber adaptarse a cada una de las situaciones que se producen a lo largo de un partido, sin que el cambio de éstas le pese. Supo administrar su empate con Italia y llegar a los penaltis errando sólo uno de ellos. También erradicó de un plumazo la etiqueta que apuntaba a Rusia como “gran revelación”. En definitiva, llegó a la final demostrando estar un peldaño por encima del resto de competidores a los que se enfrentó. Y cuando tuvo que demostrar si el peso de luchar por un título podía flaquear o no las piernas, salió reforzada. Ni siquiera el empuje clásico de los alemanes en el último tercio del encuentro, ése que tradicionalmente ha acabado dándole victorias con balones a la olla y goles sobre la bocina, le inquietó. España jugó más y mejor, tuvo la pelota y, en oposición a lo que había venido mostrando en la fase de clasificación, supo qué hacer con ella. Ése ha sido el elemento diferencial. La selección nacional ha apostado por el control del balón como seña de identidad en su juego. Se ha acabado el mito de ‘la furia’. De hecho nunca existió. Tan sólo fue una etiqueta mal colocada tras la Eurocopa de 1984, en la que la condición de finalista de España es casi tan misteriosa como el triunfo de Grecia en la cita portuguesa. La testiculina no sirvió para definir a ‘la roja’ en el Mundial de 1986, ni en el de 1990, ni en las citas mundialistas y continentales siguientes. Siempre se caracterizó por clase en la medular, con tipos como Michel, Gallego, Martín Vázquez, Guardiola, Guerrero, Caminero, Valerón... Ésa ha sido precisamente la apuesta de España en Austria y Suiza. Si lo mejor que tenemos son mediocampistas, ¿por qué no construir un equipo en torno a ellos? Y ahí han aparecido los Xavi, Xabi Alonso, Senna, Cesc, Iniesta... más los que se han quedado por el camino, gente como Guti, Arteta o Zapater que no desentonarían en la selección. Con el control del balón como materia prima ha sido como España ha sabido construir su mayor triunfo, un control inteligente basado en mover la pelota hacia el sitio adecuado en el momento adecuado. Tener la posesión no basta. Hay que saber qué hacer con ella. Y ésa ha sido precisamente la exhibición que ha dado España. Nadie puede rebatirle que ha sido la mejor selección de las dieciséis que arrancaron la competición.

Al final... ¡Pudimos!

El gol que jamás nos cansaremos de ver...

¡Ahora España, ahora...!

¡Ahora España Ahora!...¡Ahora España ahora!...el canto de guerra de El Molinón, el ¡ahora Quini, ahora! con el que vibraba y vibra el feudo del Sporting en homenaje a su futbolista más glorioso y que ahora pasa por unos momentos complicadísimos es el cántico más apropiado para una España a la que apenas le quedan unas horas para saltar al césped del Ernst Happel vienés para disputar el partido de su vida ante la Alemania de siempre, la Alemania eterna, la que siempre está cuando se la reclama, la que nunca llega tarde a la cita. El ¡ahora España ahora! tiene hoy más sentido que nunca. España se lo debe a su afición, a todo un país en el que el fútbol es una religión y que nunca nos ha dado una alegría. España se lo debe a todos esos millones de aficionados que, desde que éramos unos críos, hemos dejado todo lo que tuviéramos que hacer por conectar la televisión y ver el partido de España, ya fuera un amistoso, un 'bolo' ante San Marino o un duelo en la cumbre en una Eurocopa o un Mundial. España se lo debe a todos esosmillones de aficionados que tras decepción, volvíamos como masocas fieles a conectarnos para ver el siguiente 'bolo' ante Chipre y a todos aesos millones de aficionados que una y otra vez trasnochábamos hasta el amanecer teniendo que trabajar o ir a clase al día siguiente cuando jugábamos en México o Corea o Japón...por eso, tras años ganando amistosos, cenando tras el partido, durmiendo poco, devorando la prensa, soñando con la victoria que siempre se escapaba en favor de argentinos, italianos, brasileños, alemanes o franceses ha llegado nuestro momento, nuestra hora...por eso esta noche no pienso dormir. Por eso, ¡AHORA, ESPAÑA AHORA!

¡Sí se puede!

Y jugando como el jueves, mucho más...

'Momento' Aragonés

Luis Aragonés se va a ir por la puerta grande de la selección, con el beneplácito y las alabanzas de la inmensa mayoría de una afición entre las que se encuentran legiones de aficionados que nunca han visto ni jugar así a 'la roja' ni, por supuesto, verla disputar una final de la Eurocopa de Naciones. Aragonés tiene mucho mérito: el mérito de haber creído a ciegas en su sistema, en su idea, en su proyecto y en lo que quería. Tenía una idea para España y la ha defendido a muerte. A Aragonés se le reprocha y reprochará siempre su poco tacto, sus formas antiguas y su talante hosco y distante. Todo críticas que poco o nada tienen que ver con el fútbol, que es para lo que se le contrató. A la hora de la verdad, el de Hortaleza es ya el mejor seleccionador de la historia de España. Es el que más victorias tiene y el que ha llevado a su equipo hasta una final continental. Lo ha hecho mostrando un fútbol de otro planeta. Quizás Hungría en el 54, Holanda en el 74 o Brasil en el 70 jugaron en algún momento al nivel que lo hizo España ayer. No hay muchos más ejemplos. Lo de la semifinal ante Rusia forma ya parte de la historia del fútbol. Sencillamente asombroso. Y eso es mérito de Luis y su cuadro técnico. Él no mete los goles, ni da los pases, ni toca el balón en el centro del campo. Pero él es quién los ha seleccionado, quién ha apostado por ellos, quién ha creado el sistema más acorde con los futbolistas que quería seleccionar y el que ha resistido las presiones más ingentes de medios de comunicación y parte de la afición para que convocase a Raúl, lo que hubiese dervistuado su sistema y su concepción del fútbol que este grupo debía practicar. Por todo ello, hoy es el momento de Luis Aragonés. Su momento.

Los goles de España... con Manolo Escobar

Aquí podéis echarle un vistazo a los tres goles que marcó anoche España en las semifinales de la Eurocopa. La banda sonora es cortesía de Manolo Escobar.

Los latidos de 'la roja'

España se ha despertado hoy soñando despierta, aplastada por el calor africano que parece derretir el asfalto que amenza con convertir el día de hoy en un espejismo con todos los relojes marcando una hora fija: las 20 horas y 45 minutos, Viena, estadio Ernst Happel. Hoy es el día más importante en muchísimos años para todos los que tenemos al fútbol como una parte fundamental de nuestro día a día. España se derrite en medio de la calima pero en las obras, los supermercados, las oficinas, los atascos, las grandes ciudades y los pueblos más pequeños de la piel de toro hoy se respira por 'la roja'. No se habla de otra cosa, no se vive por otra cosa. Todas las radios y televisiones conectan con las calles de Viena, plagadas de hinchas que se frotan los ojos ante el partido de su vida y desde el aeropuerto de Barajas a estas horas salen aviones con centenares de seguidores dispuestos a vivir algo histórico. Parece exagerado pero esto es fútbol y España lleva mucho tiempo, casi una vida, esperando un día como este. Hoy en España no importa la crisis económica, ni el paro, ni el PSOE o el PP, ni siquiera el calor aplastante, sofocante y africano que nos acosa. Hoy, en España, sólo importa una hora, las nueve menos cuarto; un lugar, Viena. España late hoy por 'la roja'.

Fichar a un jugador por dos partidos

Arshavin se ha convertido en la última semana en el jugador de moda. Los dos partidos que ha disputado frente a Suecia y Holanda en la Eurocopa le han puesto en el disparadero. Resulta sorprendente lo que dos partidos o, mejor dicho, dos partidos televisados, pueden hacer con un jugador. Ahora media Europa se lo disputa, desde el Arsenal, que inició contactos con el Zenit y el entorno del jugador hace ya varias semanas, antes de que comenzase el campeonato continental, hasta el Barcelona, pasando por el Inter de Milán. Sobre el Barça, el diario Sport y El Mundo Deportivo están incidiendo especialmente en estos días acerca de su posible contratación por parte del conjunto culé. Aquí podéis leer un resumen de lo que os cuento.

El caso es que da la sensación de que el futbolista no existía antes, que nunca ha jugado al fútbol y que, de repente, dos partidos le sitúan como objeto de deseo de media Europa. Entiendo que el aficionado de a pie de calle, o incluso un amplio sector de la prensa desconociera a Arshavin o no tuviera un concepto plenamente desarrollado del juego del ruso. Al fin y al cabo, los partidos de la liga rusa no los echan por la tele y a través de la parabólica tampoco es fácil dar con ellos. Pero lo que no se entiende es que en las secretarías técnicas de los clubes, en las direcciones deportivas que rigen los destinos de las plantillas más potentes del continente, nadie tuviera constancia de que él hasta ahora. Parece que sólo Arsene Wenger se había planteado seriamente su fichaje antes de la Eurocopa y que ahora, al calor de los elogios y las buenas actuaciones, repito, en sólo dos partidos de Arshavin, todos quieren ficharlo. Yo no puedo asegurar que se trate de un crack en ciernes o de una flor de un día. Al fin y al cabo pertenezco a ese grueso de personas que no siguen la liga rusa y mis conocimientos sobre Arshavin se limitan a un puñado de partidos de los encuentros que ha disputado el Zenit en la Copa de la UEFA. Pero me cuesta creer que en la secretaría técnica del Barcelona, por poner un ejemplo dado que es uno de los clubes que, según la prensa deportiva, parece plantearse con mucha insistencia su fichaje, no tengan diseñada una labor de scouting de la liga rusa. Me cuesta creer que Txiki Begiristáin, responsable de la planificación deportiva del Barça, no se hubiera planteado el fichaje de Arshavin antes de la Eurocopa y lo haga ahora, una vez que el jugador se ha mostrado determinando en dos encuentros.

La conclusión que me queda es que, por mucha profesionalización que quieran llevar a cabo los clubes, al final en muchos de ellos sigue imperando la misma estructura de trabajo de toda la vida: un tipo al frente sin conocimientos de mercado lo suficientemente profundos como para tomar decisiones basadas en la reflexión y una labor de seguimiento exhaustiva, y un puñado de representantes que no paran de mandar faxes ofreciendo los servicios de sus jugadores. Cuando uno de éstos hace un buen partido delante de millones de personas a través de televisión, es como si los treinta y tantos que hubiera disputado antes en la misma campaña no sirvieran de nada. Y el tipo de turno muerde el anzuelo.

Las Eurocopas y Mundiales son un escenario propicio para este tipo de casos. Vuelvo a repetir y quiero subrayar que no tengo una opinión fundamentada acerca de Arshavin. No sé si es verdaderamente un jugador de primer nivel o simplemente ha llegado a la Eurocopa en un punto de forma por encima del resto y por eso está destacando. Yo no he visto la mitad de los partidos que ha disputado con el Zenit esta temporada. Pero me da la impresión que en algunos de los clubes que se han apuntado a su carro y quieren ficharle, tampoco. Situaciones similares ya las hemos visto antes. Recuerdo el caso de Secretario, un correcto lateral derecho que completó una magnífica Eurocopa en 1996 con Portugal. El Madrid de Capello lo fichó pensando que su nivel de regularidad iba a ser el mismo que exhibió en el torneo inglés y mediada la siguiente campaña se dio cuenta de eso, que se trataba de un lateral correcto pero al que le iba a costar llevar el peso de jugar en un club como el Madrid. Otro caso similar fue el de Seitaridis, de quien parecía que en el Atlético de Madrid no tenían constancia de su rendimiento hasta que lo vieron en la Eurocopa de hace cuatro años. Son sólo dos de tantos y tantos ejemplos.

En los grandes clubes existe el temor a que el desconocimiento sobre el nivel que pueda dar en un futuro un jugador les lleve a rechazarlos y que terminen jugando en equipo rival, donde sí exploten como 'cracks'. Ese temor se combate, por lógica, desarrollando una red de ojeo y scouting que posibilite disponer de informes detallados y exhaustivos sobre los jugadores que militan en las ligas más atractivas del mundo. Por desgracia, muchas veces la forma que tienen de combatir ese temor es fichándolos. "Antes de que se conviertan en cracks en otros equipos, me arriesgo y lo ficho para ver si explotan en el mío", parece ser la consigna que siguen. Así, muerden el anzuelo que les pone el representante de turno.

Si verdaderamente el Barcelona quisiera apostar fuerte por Arshavin, lo habría fichado antes de la Eurocopa o, al menos, habría intentado cerrar su negociación antes de la disputa del torneo continental. Saliendo a la palestra después de que el ruso haya jugado dos partidos de gran nivel en Austria y Suiza lo que parece demostrar es el tema que me ocupa en este post. Por contra tenemos el caso del Tottenham Hotspur, que cerró la contratación del croata Luka Modric antes de que arrancara la competición de naciones. Y lo hizo poniendo sobre la mesa 21 millones de euros para fichar a un chaval del Dinamo de Zagreb sin apenas experiencia en grandes torneos internacionales. Quizás porque en Londres sí sabían de lo que era capaz Modric, lo llevaban siguiendo desde hace tiempo y habían llegado a la conclusión de que puede tratarse de un verdadero fuera de serie a medio plazo. Modric ha sido una de las grandes revelaciones de la Eurocopa, donde ha tenido actuaciones sobresalientes. De haber mantenido su traspaso en el aire, ahora otros clubes se habrían lanzado sobre él, inflando su precio y amenazando al Tottenham con quedarse sin él.

La Turquía barrial

Turquía afronta hoy las semifinales de la Eurocopa con el espíritu barrial y orgulloso que distingue a sus sorprendentes jugadores. Un espíritu barrial que llega hasta el extremo de presentarse ante la poderosísima Alemania (tres veces campeona de Europa y tres más del mundo) con lo puesto, con once futbolistas de campo y dos porteros, algo inaudito en la historia reciente del fútbol de alto nivel y que le conecta con esos equipos de barrio que se encuentran ante el partido del sábado por la tarde con que su figura no llega a tiempo porque salió anoche; que el defensa y su amigo se han perdido al llegar al campo y que el portero tiene examen y no va a poder jugar porque está estudiando. Salvando las distancias es lo que les pasa a los turcos. Entre sanciones y lesiones, no tienen jugadores y aún así avisan de que van a por todas. Me gusta esta Turqúía orgullosa, aguerrida y guerrillera que no se arruga ante nada. Con once o con diez, con portero delantero o sin él, los alemanes no lo van a tener fácil. Juega el imperio contra el barrio.

La renovación de Luis

Objetivamente, Luis Aragonés se merece seguir al frente de la selección. Le avalan los números, la historia y sus jugadores, que no se cansan de repetir algo que salta a la vista: el grupo de Aragonés es más que una selección, es un equipo que, además, ha sabido defender contra viento y marea. Digo que los números le avalan porque Luis es el seleccionador con más victorias de la historia de 'la roja' (37 en 50 partidos); y es el primer técnico que pasa de Cuartos de final desde que lo logrará Miguel Muñoz en 1984, algo que no lograron ni el propio Muñoz en las citas del 86 y el 88, ni Suárez en el 90; ni Miera en su corto trayecto, ni Clemente en el 94,96 y 98, ni Camacho en el 2000 y 2002 ni, por supuesto, Sáez en el 2004. Por si eso fuera poco, el equipo juega bien, transmite la sensación de ser un grupo unido y dispuesto a todo y es la plantilla más joven de la Eurocopa, con mucho recorrido aún por delante y eso es tambíén mérito de un Luis que ha renovado el plantel y 'finiquitado' a veteranos como Cañizares, Raúl, Salgado o Helguera. Por todo ello, Aragonés se merece seguir. Se lo ha ganado a pulso pero mi opinión personal, si me la pidiera, es que debe marcharse por la puerta grande y con la satisfacción del deber cumplido. Ha demostrado que tenía razón. Contra viento y marea. Ya es el mejor seleccionador de la historia y ha callado muchas bocas. Toca irse como los toreros: con la cabeza alta y la puerta grande.

¡Y jugaremos de amarillo!

Es increible pero cierto. España va a jugar el partido más importante de su historia reciente vestido de amarillo, aunque en Adidas digan que no es amarillo, sino dorado. No me lo puedo creer. Aragonés odia el amarillo y muchos de los que estamos en el fútbol desde pequeños sabemos que el amarillo tiene ciertas connotaciones nada halagüeñas. El amarillo no gusta a pesar de que la selección más laureada de la historia, Brasil, vista con ese color. Ayer, cuando me enteré, mande un sms a Luis Cano, director de marketing de Adidas en España. Le rogué encarecidamente que eviten el desastre. Lógicamente, no me harán caso. Estamos en el siglo XXI, en la era de la tecnología, los ipod y los descubrimientos en Marte. Mi miedo, el de Aragonés y el de muchos otros nos retrotrae poco menos que a la Edad Media, a la época de las brujas y las supersticiones absurdas. Seguro que vistiendo de amarillo y jugando como jugamos, nos pareceremos a la 'canarinha'. Pero yo, prefiero el rojo, que para eso somos 'la roja' o en su defecto, si no hay más remedio que cambiar, el blanco que por ganar cosas en el fútbol, se gana más vistiendo de blanco que de amarillo.

El día 8 de julio, clave en azulgrana

Entre tanta Eurocopa y emociones por Suiza y Austria está pasando un tanto desapercibido el proceso en el que está inmerso el Barcelona. El día 6 hay moción de censura y esa circunstancia está obligando a Joan Laporta a 'fabricar' un equipo ilusionante en una velocidad récord. Su empeño por tener fichajes de primer nivel cerrados llega hasta el baloncesto y en esa política se debe enmarcar el anuncio de la vuelta a casa de la 'bomba' Navarro. Como también es en ese contexto donde hay que situar el 'ascenso' de Guardiola y las primeras palabras del mister al ser presentado y anunciar que no cuenta con Ronaldinho, Eto´o y Deco, tres futbolistas señalados por la afición como causantes del desastre que el club ha vivido durante estos dos años. A pesar de esta política de prisas, en el entorno del club se está trabajando en silencio de cara al día después de la moción de censura. Laporta lo sabe y por eso los anuncios de fichajes e intenciones. El día 8, si la moción sale adelante, puede haber grandes sorpresas en la Ciudad Condal. Yo apostaría por un movimiento de gran envergadura de una persona que goza de gran prestigio entre el aficionado azulgrana y que ya fue directivo y hombre fuerte en la directiva de Laporta. Será el día 8, nunca antes.

¿Qué se canta en la Eurocopa?

La Eurocopa está siendo un exitazo... de fútbol y de organización. Para los que no conozcan la canción que se emite a todo volumen en los estadios que acogen el torneo y cuyo 'riff' de guitarra ha sido convertido por los aficionados en un cántico, aquí la dejo. Se llama 'seven nation army', y es de los White Stripes.



La noche que recordarás muchos años...

Sobre todo los que no creíamos nada en ella...

El 'zar' Arshavin

Rusia espera en semifinales guiada por un 'tal' Arshavin, un futbolista de los pies a la cabeza y que, merced a su exhibición ante Holanda, se ha convertido en el jugador de la Eurocopa. España ganó a Rusia en la jornada inaugural por 4-1. No jugó Arshavin, el corazón y el alma de una selección que se convierte en una potencia mundial cuando el diez del Zenit de San Petersburgo está sobre el terreno de juego. El 'zar' se perdió los dos primeros partidos del torneo por una absurda expulsión en el último partido de la fase de clasificación ante Andorra. Hiddink, un sabio que merece un artículo aparte, se lo llevó a la Euro a pesar de todo. Sabía lo que hacía y la clase de futbolista que es. Rusia es un equipo con él y otro muy diferente sin él. Si juegan al nivel del duelo ante Holanda son claros favoritos al título y España tendrá por delante una tarea de titanes si quiere disputar la final y aspirar a entrar en la leyenda. Arshavin es la amenaza. Con él sobre el terreno de juego, futbolistas de gran nivel como Pavlyuchenko adquieren vitola de crack. Frenarle va a ser un reto, casi una tarea de titanes. Juega de delantero, de media punta, por la izquierda, por la derecha....tiene movilidad, técnica, calidad y maneras de 'potrero'. Arshavin es la sensación pero España tendrá que poder con él si quiere ganar esta Eurocopa.

La mejor España desde 1984

España está en semifinales de la Eurocopa y eso, para los aficionados al fútbol en España, es poco menos que un milagro. El pase de 'la roja' es, como mínimo, la cuarta mejor clasificación de todos los tiempos. Teniendo en cuenta sólo los Mundiales y las Eurocopas, que son los torneos que cuentan en el mundo del fútbol', sólo el campeonato del 64, el subcampeonato del 84 y el cuarto puesto del Mundial del 50, con el famoso gol de Zarra a la pérfida Albión, están por encima en el paupérrimo historial español. Aún así, esta Eurocopa ya ha pasado a la historia, pase lo que pase el jueves ante una remozadísima Rusia. Ayer se acabó de un tirón con muchos mitos negativos: no se ganaba a Italia desde 1920 y se ganó; no se pasaba de cuartos desde 1984, y se pasó; no se superaba una ronda un día 22 de junio desde tiempos inmemoriales, y se superó...ahora espera Rusia. La gran Rusia del zar Arshavin. Pase lo que pase, 'la roja, ha hecho historia. Pero aún faltan dos pasos, dos pasos de gigante que hay que dar sin miendo, jugando de cara y sabiendo que esto es fútbol y que puede pasar cualquier cosa, incluso que ganemos la Eurocopa.

Alemania, como siempre

¿Alguien albergaba alguna duda? Alemania está en las semifinales de la Eurocopa. Como siempre. En esta ocasión, la víctima propiciatoria ha sido la Portugal de Cristiano Ronaldo, Deco, Nani, Quaresma y Moutinho. Un equipazo tremendo que ha tenido la mala fortuna de cruzarse antes de tiempo con los alemanes. ¿Por qué ganan si no tienen más técnica que nadie, las falta calidad, y hay futbolistas que no jugarían en la Liga española? Estamos ante un enigma que prometo intentar resolver en próximos números de Fútbol Life o Futbolista y publicarlo a través de este blog. El interrogante es tremeno. Veo el historial de Alemania, sólo desde el año 72, el que nací yo y compruebo que vivo en una 'era germana': Euro del 72, campeones; Mundial del 74, campones; Euro del 76, subcampeones; Mundial del 78 (fallaron); Eurocopa del 80, campeones; Mundial del 82, subcampeones; Eurocopa del 84 (fallaron); Mundial del 86, subcampeones; Eurocopa del 88, semifinales; Mundial del 90, campeones; Eurocopa del 92, subcampeones; Mundial del 94 (fallaron); Eurocopa del 96, campeones; Mundial del 98 (fallaron); Eurocopa del 2000 (fallaron); Mundial del 2002, subcampeones; Eurocopa del 2004 (fallaron); Mundial del 2006, terceros y ahora, en el 2008 ya están en semifinales. Si fuera croata o turco, estaría cagado. Impresionante. ¿Qué secreto esconden?

La 'bestia azurri'

La bestia particular de España no es negra sino azurri. Ningún rival es tan indigesto para España como el coloso italiano. Y para bien o para mal, no la tenemos que jugar contra ellos el próximo domingo, 22 de junio para más señas. La fecha no es casualidad: un 22 de junio perdimos en los cuartos de final del Mundial de México ante Bélgica; un 22 de junio perdimos los cuartos de final del Mundial de Corea y Japón ante Corea y un 22 de junio perdimos la final de la Eurocopa del año 84 ante Francia. Es decir, que el domingo España lucha contra una fecha maldita, contra su 'bestia azurri' y contra el campeón del mundo. Por si eso fuera poco, a Italia no la ganamos en un partido oficial desde el año 1920, cuando en la portería española estaba el 'divino' Zamora y en la delantera un punta del Athletic de Bilbao que ha pasado a la historia con el nombre de 'Pichichi'. Para más inri, los italianos nos robaron escandalosamente en el Mundial del 34, que terminaron ganando ellos porque así lo quiso Mussolini, y en el Mundial del 94, cuando le partieron la cara a Luis Enrique en el tiempo de descuento y dentro del área, lo que en el mundo de los humanos y no el de las 'bestias azurri' significa penalty y expulsión. Es decir, que lo tenemos todo absolutamente encontra: la historia, el palmarés, la tradición, los árbitros y la maldición del día 22. Conclusión: GANAMOS SEGURO.

El Porsche que compran los clubes y que no pueden pagar

Hace un año, el Consejo de Administración del Levante aprobó un presupuesto de 36 millones de euros para la temporada 2007/08. El club ya venía arrastrando una deuda que amenazaba con llevar a la entidad a la ley concursal, pero los cantos de sirena de construir un bloque altamente competitivo, la llegada de fichajes y las presiones de recalificación del estadio hacia el Ayuntamiento para construir un nuevo complejo junto al puerto y, de paso, embolsarse las plusvalías de la operación, servían como cuentas de la lechera con las que disparar un presupuesto imposible de cubrir por las vías de financiación ordinarias: venta de entradas, derechos televisivos y merchandising.

El resultado de la crisis del Levante es de sobra conocido. Podéis leer más detalles aquí. Pero tampoco es un caso aislado. En los últimos años la entrada de capital procedente de la industria del ladrillo en el fútbol español ha disparado las cifras de clubes españoles. Aquí también podéis leer la dependencia que tienen no pocos clubes de los resultados del mercado inmobiliario. El caso es que esta historia no es nueva. Sucede que los clubes se endeudan cada vez más por encima de su capacidad de generar ingresos, con la esperanza de que la consecución de objetivos deportivos mayores (como una clasificación europea que atraiga a nuevos espónsores) y el colchón de seguridad de que, en caso de bancarrote, siempre hay una institución pública a la que reclamar la salvación, con los ayuntamientos y comunidades autónomas a la cabeza. Es muy fácil venderle a la afición el mensaje de que las instituciones no quieren colaborar con el equipo de la ciudad, que no quieren verle en Primera y que prefieren quedarse de brazos cruzados mientras el club se hunde y la sombra de la desaparición institucional sobrevuela el ambiente. A todo esto, las instituciones tragan recalificando suelos de usos deportivos o subvencionando partidas presupuestarias camufladas en campañas de inversión publicitaria. Mientras el ladrillo ha ido creciendo, no ha habido problema. El constructor de turno obtiene lo que quiere, el club gana dinero vendiendo su patrimonio y disparando su partida en fichajes y los ayuntamientos obtienen el respaldo de la afición de turno y, de paso, consiguen placar los reclamos de ayuda institucional.

¿A qué viene esto? Pues viene a que el fútbol español está cayendo en un error histórico del que ya tropezó. A principios de los noventa la deuda que los clubes profesionales de Primera y Segunda División habían contraído con Hacienda era millonaria. De aplicarse la ley fiscal, apenas hubiesen quedado equipos en la máxima categoría, terminando la mayoría en Tercera División o en la disolución. La solución adoptada por las instituciones fue poner el contador a cero, borrar de un plumazo los números rojos del fútbol y apelar a que la sapiencia y el sentido común tomaran buena nota de lo que había estado a punto de suceder. No ha sido así. El ejemplo más inmediato es el Levante, un club sin capacidad para generar 36 millones de ingresos anuales pero al que no le tembló la mano a la hora de sobrehipotecarse. Siempre estará el Ayuntamiento de Valencia para reclamarle una recalificación con la que subsanar la deuda. Como no ha sido así, el club está amenazado de muerte. Si el próximo día 30 no paga el dinero que le adeuda a la plantilla, descendería a Segunda B. En esa categoría no tendría margen de maniobra para sacar los 50 millones de euros en los que está tasado su endeudamiento neto. La intervención judicial o la desaparición son las salidas más inmediatas. En ambos casos, el mensaje que se mandará a la afición será el de que el Ayuntamiento de Valencia ha tenido en su mano salvar el club, recalificando el estadio, y no lo ha hecho, como quien se compra un Porsche que no puede pagar y luego le pide a su padre que se lo costee porque, si no, el banco se lo quitará.

Esta situación no sólo afecta a los clubes pequeños. Que se lo digan al Valencia, que en la era Juan Soler ha disparado su déficit. Ni siquiera la construcción de un nuevo estadio (con recalificación previa) ha servido para contener el gasto en materia de fichajes. Hablo de todo esto porque esta mañana he leído en el diario AS que el Almería ha presupuestado 28 millones de euros para la campaña 2008/09. Desconozco las fuentes de ingreso que maneja el club andaluz, pero un equipo de su envergadura deportiva y social tiene muy difícil cubrir una cifra tan alta sin endeudarse. El presupuesto que manejó el año pasado el Getafe, por ejemplo, era de 16 millones, una cantidad mucho más ajustada a su realidad. A este ritmo, puede que en poco tiempo los azulones sean de las pocas entidades profesionales con sus cuentas saneadas. El resto volverá a llamar a la puerta de ayuntamientos e instituciones autonómicas reclamando un dinero que no saben gestionar, pidiendo que sea el ente público quien subsane los excesos de una política económica mal planificada, en la que endeudarse parece que se ha convertido en la única salida para crecer deportivamente. No es así, y ni Hacienda ni los consistorios tienen por qué permitir que sea así. El fútbol español necesita hacer balance de su situación y vigilar sus cuentas, aunque me temo que la solución que busca la mayoría de clubes es que les vuelvan a poner el contador a cero.

Italia mete miedo en el cuerpo

Ya dejé clara mi opinión sobre la selección española antes de la Eurocopa, y a pesar de los buenos resultados, mi parecer ha variado bastante poco. Ahora prefiero analizar el cruce con Italia, que ha causado cierta sensación de pesimismo entre los aficionados, acostumbrados a las derrotas en cuanto España se encuentra con un rival de entidad.

  • Nos beneficia considerablemente la ausencia de Pirlo, el mejor jugador de la 'azzurra', el catalizador del juego en el centro del campo, el hombre que surte de balones a Luca Toni. Su baja es imposible de cubrir con los futbolistas que tiene hoy en día Italia, y se notará. Buena noticia.
  • La baja de Gatusso no creo que sea demasiado positiva para 'la roja'. Ya sé que habrá cientos de 'expertos' indignados con mi teoría, pero sigo defendiendo que 'rhinio' es el jugador más sobrevalorado del mundo, un futbolista que roza la explusión en cada partido y cuyo sentido táctico es inferior a, por ejemplo, el de Senna o Makelele. Sólo su violencia y la gracia que les hace a algunos parecen avalarle. No veo grandes diferencias con Ambrosini, su más probable sustituto.
  • Parte de nuestras opciones pasan por el centro del campo que alinee Donadoni. La peor opción para nosotros; De Rossi, Aquilani, Camoranesi (un futbolista bastante infravalorado para mi gusto). El centro del campo que más nos beneficia: De Rossi (este es intocable), Ambrosini, Perrotta. Lo más probable es que acabe siendo una mezcla de ambos. Si Xavi o Iniesta logran tapar a De Rossi en la salida del balón, tendremos mucho ganado porque Italia no ofrece alternativas.
  • En lo físico, un centro del campo con Xavi, Iniesta y Silva, tiene poco que hacer ante Italia, a pesar de la corrección táctica de un Senna, que tiene esa capacidad innata para ocupar justamente el espacio que su equipo necesita en defensa. La clave para España será mover el balón muy rápido, con menos horizontalidad de la que se ha ofrecido hasta ahora.
  • Ojo a la batalla Toni vs. Marchena y Puyol. El italiano lo está rematando todo, aunque sin acierto de momento, pero está en buena forma y se medirá con una pareja que me sigue ofreciendo serias dudas.
  • En el otro lado, Villa y Torres también tienen mucha ventaja ante una defensa lentísima con Panucci liderándola, Chiellini descolocándola y unos laterales dudosos por la baja forma de Zambrotta y la tendencia ultraofensiva de Grosso.
  • Otra de las incógnitas que me preocupan es el acompañante de Toni. Toda vez que Donadoni parece decidido a cambiar el 1-4-3-3 que usó durante toda la fase de clasificación, es fundamental que el segundo delantero que jugará con Toni enganche con él. Prefiero que juegue Di Natale, un delantero rápido con algo de calidad. No me gustaría encontrarme con la genialidad intermitente de Cassano (que dos años después ha encontrado su cuello), ni con la veteranía de Del Piero.
  • Donadoni ha traicionado la habitual mezquindad defensiva de Italia para intentar jugar a la pelota. Esa batalla, la 'azzurra' la tiene perdida contra España. Lo peligroso para los nuestros es que Italia se encierre, nos regale el balón, y busque la especulación de toda la vida. En el intercambio, tenemos más y mejores pegadores.

Se olvidaron del escudo

Guardiola ha comenzado su etapa como entrenador del Barcelona pisando muy fuerte: en su primera rueda de prensa como técnico anunció que no cuenta con Ronaldinho, Deco y Eto´o, tres de los pilares sobre los que el club azulgrana edificó la segunda versión del 'dream team' que patentara Cruyff. La celeridad que se ha dado Guardiola en poner los puntos sobre las íes tiene un mensaje claro: es una decisión tomada por el club. Una decisión que, posiblemente haga que su cotización para venderlos se desplome aún más, pero que acaba con las medias tintas y las componendas con los cracks que caracterizaron la 'era Rijkaard'. Guardiola y Laporta han enviado un mensaje contundente: la época de los fantásticos se ha acabado. Las causas que han llevado al Barcelona a esta situación están claras. El problema, al igual que en el Madrid galáctico de Florentino Pérez, fue de base. Los futbolistas se sintieron únicos, fantásticos de verdad. Más importantes, incluso, que el escudo del club, lo único que es y debe ser innegociable. Ronaldinho, Deco o Eto´o, por citar los tres defenestrados por Guardiola, se han creído más importantes que la propia entidad. Y, lo peor de todo, es que se lo consintieron. Con el gesto de hoy, Guardiola restaura el orden jerárquico, las prioridades: lo primero es el Barcelona, lo segundo, y a mucha distancia, los jugadores. Nada por encima del escudo. Algo que los fantásticos, como ants los galácticos, olvidaron con el consentimiento y la anuencia de directivos cegados por el brillo que supuestamente despiden las estrellas del fútbol. Guardiola empieza bien.

¿Ganaría Italia?

Una pregunta malintencionada. Si Italia estuviera en la situación que hoy está Holanda y perdiendo dejara fuera de la Eurocopa a dos rivales como un campeón del mundo y un subcampeón con los que se puede encontrar en semifinales, creéis que jugaría para ganar?
Yo sinceramente creo que Italia es Italia. Con eso lo digo todo.

Ribery vs. Toni

Esta noche se la juegan ellos y sus dos países, dos superpotencias futbolísticas, los dos últimos finalistas del Mundial. Uno de ellos, o incluso los dos, podrían quedar fuera. España entera estará pendiente. ¿Quién será el rival de la Selección en los normalmente fatídicos cuartos?

Fútbol Life, número 15


Hoy toca ración de autobombo. A partir del próximo jueves podéis encontrar en vuestro punto de venta habitual el número 15 de Fútbol Life. El reportaje de portada es una comparativa entre las vidas paralelas de Cristiano Ronaldo y David Beckham, que comparten más similitudes en su carrera de las que podría parecer en un principio. También figura un extenso reportaje acerca del dinero que se han gastando en fichar los principales clubes de Europa en el último lustro. Sólo entre Real Madrid y Chelsea rozan los 1.000 millones. También hacemos nuestro particular homenaje a Oliver Kahn, recientemente retirado o analizamos las otras estrellas que se quedaron fuera de la Eurocopa.
Al quiosco, que está calentita.

Sporting, Málaga...Rayo oé¡¡¡ (y las lágrimas de Cádiz)

Entre tanta Eurocopa ha pasado un tanto desapercibido el final de las competiciones domésticas en España. Fue un domingo de pasión que terminó entre sonrisas y lágrimas. Los grandes triunfadores fueron el Sporting y el Málaga y el derrotado, la Real Sociedad. El ascenso del club asturiano tiene especial significado: vuelven a donde nunca debieron salir diez años después de haber caído en el pozo de la Segunda. Preciado, su entrenador, tiene una nueva muesca en su revólver tras el ascenso que logró hace unas temporadas en el Levante y las grandes campañas que firmó en el Racing. Con el Sporting en Primera, el fútbol ha hecho justicia. Como también lo ha hecho con el Rayo Vallecano. El club de la barriada obrera de Madrid abandona la Segunda B tras cuatro años de penar en ella. Una afición que nunca le dio la espalda lo celebró ayer a lo grande. Lloró una Real que pagó su mal comienzo de campaña y lloró aún más el Cádiz. Los de la 'Tacita de Plata' descienden a Segunda B de forma incomprensible. En dos años han pasado de Primera a Segunda B. Un desplome que es aún más doloroso si tenemos en cuenta que los amarillos nunca estuvieron en posiciones de descenso en todo el año y que, además, fallaron un penalty en el minuto 95. También sonríen Huesca, Girona y Alicante, tres equipos que llevan casi medio siglo sin pisar los campos de Segunda y que el año que viene incrementarán la competitividad de una liga que verá dos nuevos derbis: el Huesca-Zaragoza y el Hércules-Alicante.

PD. No pudo ser, el Alcalá, mi segundo equipo, perdió en la promoción de ascenso a Segunda B ante el Alcira. Van dos años quedándose a las puertas de un ascenso que el club y la ciudad necesitan como agua de mayo.

Orgullo turco

Un paseo por cualquiera de las miles de callejuelas de Estambul descubre los secretos del carácter del pueblo turco: apasionados, orgullosos de su pasado imperial, desordenados, amantes del caos y, sobre todo, profundamente nacionalistas. Todas esas cualiades las tiene elevadas a la enésima potencia la selección turca. Ayer dieron prueba de ello. Cuando todo estaba perdido, cuando el delegado de la selección ya tenía los billetes de vuelta para Estambul o Ankara en la mano, los futbolistas de la media luna sacaron a relucir su carácter indomable, su orgullo, su capacidad de pelear hasta el último segundo. Por eso ganaron ayer de forma increíble, remontando en diez minutos un 2-0 en contra. Por eso y porque los checos también fueron fieles a su fama: fríos, casi gélidos, no entendieron que el fútbol es un deporte donde no gana siempre el que más calidad tiene sino el que, en muchos casos, tiene más fe y agallas y en eso, los turcos son maestros. Turquía está en cuartos y presumiblemente se enfrentarán a Croacia. Los de Bilic son favoritos pero harían bien en no fiarse. Turquía recuerda a la de 2002 o, salvando las distancias, a la Grecia de hace cuatro años. Nadie cuenta con ellos pero tiene orgullo y carácter.

El espíritu de Córdoba 78

Hace dos semanas estuve en la fábrica que tiene Adidas cerca de la ciudad alemana de Nuremberg. Nos estuvieron enseñando toda la colección de botas que el fabricante germano había preparado para la Eurocopa. Borceguís personalizados para cada selección. Cada país, una bota, con sus colores nacionales y un motivo significativo. Así, por ejemplo, en el empeine de la bota roja y gualda de España aparecía grabado un toro, en la azul de Francia, la torre Eiffel...y en la roja de austria...un nombre: CÓRDOBA. La verdad es que me llamó la atención y pregunté a Luis Cano, el responsable de marketing en España de Adidas qué quería decir aquello. Luis se informó y al rato me contó la siguiente historia: "En el Mundial del 78, Austria tenía una gran selección y llegó al partido decisivo, el que daba el pase a los cuartos con posibilidades de pasar. Era un vida o muerte ante Alemania, el gigantesco vecino, campeón del mundo cuatro años antes, subcampeón de Europa en el 76...una auténtica potencia. El partido se jugó en la ciudad argentina de Córdoba y, contra todo pronóstico, los austriacos batieron a los alemanes, saldando de esta manera muchas deudas históricas. Para Austria, Córdoba significa el triunfo máximo". Pues bien, treinta años después, Austria está otra vez ante su 'Córdoba' particular. Dentro de cuatro días jugará contra la potentísima Alemania en Viena. Como hace 30 años, quién gane, pasará y como hace treinta años, los austriacos son infinitamente inferiores. Se necesita un milagro. Como en Córdoba. Seguramente, las botas austriacas serán las mismas que pude ver en la fábrica alemanas. En ellas pone: CÓRDOBA.

Villa cierra un debate falso

Villa cerró ayer con estrépito el debate generado durante más de dos años sobre la presencia de Raúl en la selección de Aragonés. Un debate alentado por intereses económicos y de casta y que ayer quedó visto para sentencia tras el primer hat-trick que logra un futbolista español en la historia de la Eurocopa. Cierto es que la ausencia de Raúl de la selección tiene mucho de componente extradeportivo que Aragonés debió explicar en su momento para evitar el embarramiento que ha acompañado la trayectoria de la selección durante los dos últimos años pero no es menos cierto que la ausencia del siete del Madrid está más que justificada desde un punto de vista estrictamente deportivo. Raúl no es mejor que Villa y Torres y al capitán del Madrid no le gusta ni acepta las suplencias. Para jugar a la velocidad de vértigo con la que jugó ayer España hacen falta futbolistas que sepan interpretar ese juego. Y esos futbolistas son Villa y Torres. Raúl rinde más jugando en estático, cerca del área pequeña del rival, aprovechando los resquicios. Por eso hace tantos goles en el Bernabéu y tan pocos lejos del coliseo madridista. Aragonés tiene un plan y Villa y Torres son sus estiletes. El 'siete' de España es para Villa, aunque le pese al speaker del Bernabéu.

Primeras pinceladas de la Eurocopa

Permitídme una ligera dosis de ironía para dar las primeras pinceladas que me deja la Eurocopa cuando ya hemos visto a todos los equipos participantes sobre el campo

1- Italia perdió el primer partido, está recibiendo críticas por todas partes, desde Italia piden la cabeza de Donadoni... pero un gol en el minuto 90, un penalti inexistente, un disparo que rebota en tres rivales o un resbalón de un rival le permitirán pasar de grupos, llegar a la final y ganar el torneo.

2- Holanda ha sido encumbrada a la quintaesencia del contragolpe tras golear a la selección que inventó el contragolpe. Ya ha cumplido. Empatará contra Francia a medio gas, perderá con Rumanía en la última jornada y se marchará para casa.

3- España ha hecho su papel: golear en el primer partido, despertar ilusiones, encumbrar a Villa... Terminará resucitando a Larsson.

4- Alemania es un equipo raro: gana gracias a un polaco y tiene un negro en su plantilla. Tarde o temprano, aparecerá Lehmann para poner cordura y mandar a los germanos para casa.

5- En Portugal la estrella es Cristiano Ronaldo pero el que marca es Pepe. Definitivamente Scolari es un maestro de la pizarra. Es la única selección que acude a la Eurocopa con un solo delantero centro puro en sus filas (Nuno Gomes), pero ni siquiera lo necesita.

6- Ves jugar a Francia y parece que en algún momento van a aparecer por el campo Desailly o Laurent Blanc. Parece que siguen los mismos de siempre.

7- Sigo preguntándome qué pinta Austria en una Eurocopa. No sé si serían capaces de competir en la Segunda División española. c

8- Por mucho que pasen los años, Beenhakker sigue poniendo la defensa en el centro del campo. Da igual que entrene a Trinidad y Tobago o a Polonia.

9- Hiddink es un tío que consigue que todos sus equipos acaben jugando igual. Metió a Corea en las semifinales de un Mundial y clasificó a Australia para los octavos de final de otro. Alguna lía en Austria y Suiza.

10-Cierro la lista con el miso equipo con el que la empecé: Italia. Vale que Cannavaro se haya lesionado, pero me cuesta creer que en un país especializado en fabricar defensas, el titular sea Materazzi. Si hay alguna posibilidad de que Italia no gane la Eurocopa, está en sus botas.

A la espera de España, Holanda, Alemania y Portugal

Faltan apenas unas horas para que España debute en la Eurocopa. Es esta tarde, en Innsbrunck ante una Rusia que tiene atemorizada a la afición de 'la roja' desde la exhibición del Zenit de San Petersburgo en al final de la Copa de la UEFA. El comenzar los últimos tiene una gran ventaja: hemos podido a ver a todos los supuestos favoritos y, por tanto, tenemos las primeras conclusiones. Por el momento, Portugal, Alemania y Holanda ya han presentado sus credenciales. Italia salió sorprendentemente goleada pero dio muestras de potencial y Francia, la otra gran favorita, decepcionó. Me quedo con la clase lusa, la fuerza germana y la movilidad de los holandeses. Son los rasgos que mejor definen este comienzo de un torneo que ha tenido en el Holanda-Italia de ayer su mejor encuentro hasta el momento. Impresionante el sistema montado por Van Basten para desarbolar a los campeones del mundo. El 1-4-2-3-1 se le atragantó a una buena Italia que no pudo en ningún momento con la movilidad de Sneijder, Van der Vaart y Kuitj. Los reputados centrales italianos aún les están buscando por las calles de Basilea.

España, veo pocas opciones

Digo lo que llevo diciendo dos años y lo argumento con facilidad, razones y alejándome de fobias y filias, ante el insufrible tedio del último amistoso del equipo nacional, que se me ha hecho demasiado cuesta arriba y he tenido que abandonar.
Mi opinión sigue siendo es que los cuartos de final es el techo que puede alcanzar esta selección, si es que no ocurre lo de hace cuatro años. Y es que los desequilibrios de España son, para mí, evidentes, y convierten a los de Aragonés en un equipo vulnerable.
Primero, y sobre todo, en la línea defensiva, liderada por jugadores como Puyol, Marchena o Albiol, que han vivido un año mediocre en sus respectivos equipos, están faltos de confianza, en un estado físico precario (el capitán del Barça lleva media temporada sin gasolina) y no transmiten ninguna seguridad. Si a esto le acompañamos que Sergio Ramos tiene un papel fundamental con sus incorporaciones al ataque en un equipo sin bandas, y que dejará un importante agujero en su lateral, el sistema defensivo español se convierte en endeble.
Luego está el error en la concepción del juego, acumulando centrocampistas de corte similar por delante de uno de contención (Alonso o Senna). Jugadores como Iniesta, Xavi, Cesc o Silva poseen un indudable talento, pero se eclipsan al coincidir en la zona de la media punta, dando lugar a un sinfín de pases cortos que realentizan la circulación de balón hasta convertirla en previsible. Esto provoca a su vez que el equipo sea plano, y el hecho de no disponer de especialistas de banda (quizás sólo Cazorla lo sea) incide en que el único camino hacia el gol sean los pases verticales hacia los delanteros, que casi siempre reciben de espaldas y lejos del área. Este sistema exige adémás altísimos porcentajes de posesión, que rivales de medio pelo suelen permitir, pero de la que no se dispondrá ante equipos de primer nivel que aparecerán en los cuartos, casos de Italia, Francia u Holanda.
Al final, creo que Aragonés se la jugará con Torres y Villa arriba buscando un mordiente del que ahora se carece de forma alarmante, sacrificando a uno de los centrocampistas para jugar un 1-4-4-2 más lógico, aunque igual de inoperante si las bandas sólo se aprovechan con las subidas de los laterales. Y es que el sistema de España me recuerda mucho a aquel 'cuadrado mágico' o, remontándome más atrás, a la Colombia de Maturana, gran favorita antes del Mundial del 94, gran fracasada después del mismo.
Esta es mi opinión por lo que he visto hasta el día de hoy. Espero que alguien la rebata (con argumentos serios) y haga que vuelva a brotar en mí la ilusión por el triunfo.

Villa puede jugar en el Madrid, pero....

David Villa podría ser ya futbolista del Real Madrid pero aún no lo es. Él quiere vestir de blanco, su agente quiera que vista de blanco y ha removido todos los resortes posibles y en el club no le ven con malos ojos, ni mucho menos. Incluso la afición le considera como uno de sus futbolistas preferidos como refuerzo. A pesar de tener todo a favor, es más que probable que el delantero asturiano no sea jugador del Real Madrid. ¿Las razones? No gusta a uno.