¿Volverá Ronaldinho a marcharse alguna vez de su marcador? ¿Aguantará Robben más de cuatro partidos seguidos sin lesionarse? ¿Lopera y Del Nido se harán amigos y fundarán juntos una sociedad gastronómica? ¿Y Eto'o, se volverá una persona humilde poco amiga de declaraciones altisonantes? ¿Ramón Calderón estará un mes sin aparecer en los medios de comunicación? ¿Veremos alguna vez Mijatovic despeinado? ¿Rijkaard despertará algún día de su coma inducido y cogerá de la pechera a alguno de sus jugadores? ¿Logrará el Atlético de Madrid que un entrenador le dure tres temporadas seguidas? ¿Y en el Valencia, habrá un entrenador al que no se le cante el ...vete ya? ¿Aragonés y Raúl se irán algún día de cañas? ¿Albelda y Cañizares montarán juntos una peluquería? ¿Capello logrará que Inglaterra gane algún partido por más de un gol de diferencia? ¿Laporta dejará de viajar por países con nombres impronunciables? ¿Fallará alguna vez Ángel Torres con el fichaje de un entrenador? ¿A los 'fantásticos' se les ocurrirá algún día jugar bien? Todas estas preguntas tendrán respuesta en 2008. ¿Tenéis alguna que hacer vosotros?

Inglaterra es una tierra proclive para los mitos futbolísticos, seguramente la que más ha cultivado y regado esos momentos que convierten al balompié en algo más que un deporte; en una actividad seductora para millones de personas en todo el planeta, sea cual sea su raza, condición social o religiosa. Hoy os traigo una de ellas.
Para quien no lo sepa, el boxing day es, en Inglaterra, el día después de Navidad, y es una fecha muy señalada en el mundo del fútbol. En los orígenes del siglo XX, la mayoría de los espectadores en los estadios eran trabajadores y sirvientes, que este día acudían al partido con las cajas llenas de sobras de la cena de Navidad cedidas por sus jefes y amos. Por eso lo de boxing (en inglés, box es caja). Que haya fútbol en el boxing day es una tradición tan arraigada que ni el acomodado 'star system' futbolístico actual ha logrado derrocarla.
Aunque parezca mentira, una de las grandes leyendas relacionadas con esta fecha no tiene como protagonistas al Manchester United y al Liverpool, sino a dos equipos tan modestos como el Sheffield Wednesday y el Sheffield United. La masacre del boxing day se produjo el 26 de diciembre de 1979. En aquel encuentro de la Third Division, el mítico estadio de Hillsborough acogió a más de 40.000 espectadores para presenciar el derbi. Los 'owls' golearon por 4 tantos a cero a su eterno rival, y bautizaron la gesta, la mayor de toda su historia, como 'la masacre del boxing day'. Hoy, casi treinta años después, la historia se narra entre los aficionados del Wednesday, magnificando los hechos cada vez que se cuenta la leyenda. Una leyenda que puede parecer poco importante a ojos del gran público, pero que para un puñado de fans es más gloriosa que la historia del mejor Brasil de Pelé o el Real Madrid de Di Sféfano.
Después de atender atentamente y desde la lejanía navideña lo que unos y otros medios de comunicación han sacado en claro del clásico del domingo, expongo mis propias conclusiones de la forma más concisa que puedo ofrecer.
- El único culpable de la derrota del Barça es Ronaldinho. O al menos eso señalan los medios catalanes, que estuvieron toda la semana pasada presionando para que jugara y luego le lapidaron. Es cierto que rozó el ridículo y que su degeneración futbolística ha sido brutal y fulminante, pero sólo es una parte de un equipo de once. La responsabilidad de la derrota está más compartida de lo que hacen creer.
- Si Ronaldinho no es una víctima lo suficientemente importante, pues también se atiza a Rijkaard. El entrenador perdió el duelo táctico con Schuster y no es capaz de que su vestuario reaccione. O al menos, eso señalan algunos medios. Rijkaard, como entrenador, es responsable, pero no olvidemos que esta plantilla ha sido diseñada por más personas, que siguen sin asumir su responsabilidad.
- Messi es el mejor. O el único insustituible en el Barça. Su baja se notó mucho, como era de esperar. Pero no hay que ocultar nada. Si un equipo depende de un sólo futbolista, está abocado al fracaso más cruel. El Barcelona de hoy juega sólo para Messi, le busca desesperadamente para que desequilibre, como hizo el Madrid en su día con Ronaldo. Cuando no está, nadie es capaz de asumir su papel.
- El Madrid es campeón. Hay que aprender la lección del año pasado. La Liga no acaba hasta el final y todavía puede dar muchas vueltas en forma de lesiones, sanciones, bajones de rendimiento...
- El Madrid no juega a nada. Eso dicen muchos, pero el domingo le dio un buen repaso al Barça. Con autoridad, controlando en todo momento el ritmo de juego y haciendo el partido más serio que le recuerdo en el Camp Nou. Le pese a quien le pese.
- ¡Qué malo es Pepe! Los que rieron en verano por lo caro que era el brasileño y lo barato que era Milito ahora están bastante escondidos. No es que Pepe justificara la cifra que se pagó por él con un sólo partido, pero sí demostró que es un gran central, y que si sigue así triunfará en el Madrid.
- El Barça tiene mejor plantilla. Quizás sea verdad, pero eso hay que demostrarlo. De momento, en lo que va de Liga se ha visto a un equipo sólido, con algunas carencias pero también solvente y resolutivo: el Real Madrid; y a un bloque de estrellas en desintegración que saca bien los partidos contra rivales poco exigentes (no fuera de casa) y sufre en el resto, el Barça.
Juan Soler, el dueño del Valencia, está dejando el club como un solar. Así de sencillo y así de triste. Su decisión -porque no nos llevemos a engaño, la decisión es suya y no de Koeman que no está haciendo más que un lamentable papel de Don Tancredo- de apartar del equipo a Albelda, Cañizares y Angulo es, simplemente, un golpe directo a la línea de flotación no del valencianismo sino de los valores del fútbol, un deporte que es grande porque vive de símbolos y sentimientos, no de recalificaciones y cenas en asadores. Defenestrar a un futbolista como Albelda sin explicar las razones que impulsan a tomar tal medida es cobarde e indigno. Es un disparo directo al murciélago del escudo, a la masa social de aficionados valencianistas que sienten el club como parte de su vida. Soler, el hombre del bigote con pinta de no haber dado una patada a un balón en su vida, ha dilapidado en apenas tres años la herencia deportiva que le legaron Ortí y Benítez y ahora, no contento con ello, se empeña en destruir los símbolos de un club al que llegó con el gusto aún en el paladar de las dos ligas ganadas, la UEFA conquistada y las dos finales de Champions disputadas y lo está dejando herido de muerte deportivamente hablando y en fase de destrucción masiva en lo social. Con Mestalla en pie de guerra, Soler se ha 'cargado' a Ranieri, a Quique, a Carboni y ahora a Albelda, 'Cañete' y Angulo. Además, está a punto de perder a su jugador franquicia, Villa, y tiene las gradas de Mestalla semivacías partido tras partido. A todo esto, el equipo está cuesta abajo y sin freno y Koeman, el contratado para limpiar el vestuario, haciéndole el juego sucio. El constructor Soler se juega su dinero, pero por el camino está destruyendo un club histórico, que hace nada era la alternativa más sólida a los dos grandes. Un destre.
Barça - Madrid. El partido que todo el mundo espera y que mide a los dos grandes en la temporada en la que su nivel está siendo más similar desde hace más de una década. El clásico llega en un momento en el que ambos se debaten entre el optimismo de los últimos buenos resultados, y las dudas que ofrecen ambos equipos, aunque por diferentes razones. Mientras en el Barça se preguntan si su equipo será capaz al fin de sumar un poco de esfuerzo a la gigantesca calidad de que dispone, en el Madrid es el mal juego y la circunstancia de que el equipo siga en fase de construcción las grandes incógnitas.
La euforia que comenzaba a instalarse en el Barça tras comprobar que esta vez Eto'o sí ha regresado en forma, se ha tornado en un miedo atroz tras confirmarse que Messi se pierde el partido del fin de semana que viene (de momento es el domingo), y algún otro más. El argentino es, sin ningún tipo de duda, el futbolista más desequilibrante del Barcelona de hoy. De largo. Pero aunque su baja es sensible, creo que sin él el Barça sigue siendo favorito. Porque en un partido contra el Madrid todos se motivan, todos meten el pie, todos lo dejan todo... Además, podría ser la oportunidad de la redención para Ronaldinho, quizás la última o tendrá que empezar a doblar su ropa para hacer las maletas.
A menos que haya un ataque de entrenador repentino en alguno de los dos bandos (suele ocurrir en este tipo de duelos), las cartas están boca arriba. El Barça jugará con su 1-4-3-3, en el que Xavi, Iniesta y Touré serán claves en el medio, y con Puyol de lateral. El Madrid seguirá con el mismo equipo de las dos últimas jornadas, a excepción de Heinze sustituyendo a Marcelo en el lateral izquierdo. Es probable que Schuster apueste por el contraataque y la seriedad atrás. Si se cumple el guión, la clave estará en la batalla del centro del campo. El físico de Diarrá, Baptista y Sneijder, contra el toque de Xavi e Iniesta. El otro lugar por donde se puede decidir el partido es en la botas de los '10'. Sin Messi, Ronaldinho (si juega) y Robinho son están llamados a destrozar los planteamientos tácticos del rival. Veremos...
No tuvieron piedad los 'rossoneri' de un Boca trabajador y sin demasiados recursos ofensivos, que ha estado esperando todo el año este campeonato y ha acabado fracasando. En el Milán, lo de siempre; en Liga no carburan, parecen un equipo envejecido, pero en las grandes citas no fallan. Volvió el mejor Kaká, el justo Balón de Oro antes de recibir hoy el FIFA World Player. Resolutivo como casi siempre, generó tres de los cuatro goles de su equipo. Un genio.
Lo cierto es que no soy un fan de Capello, ni siquiera me gusta demasiado. Creo que sus méritos están sobrevalorados, porque siempre se ha embarcado en proyectos ganadores, nunca ha demostrado su valía en un modesto. Su gran prueba de fuego llega ahora, cuando ha aceptado entrenar a la selección inglesa, un puesto tan apetecible como incómodo por la brutal presión que ya sufre, sin tener tiempo de dar su primera convocatoria. Mi humilde opinión (recalco lo de opinión porque esto es un vaticinio) es que tanto la FA inglesa como Fabio Capello se equivocan cruzando sus caminos. La valía táctica del italiano es indudable; consigue que sus equipos jueguen como él quiere, les da un sello de identidad. Pero es bueno recordar cuanto tiempo le costó el año pasado que el Madrid manejara bien sus conceptos tácticos. Muchos meses en los que trabajó todos los días, a veces en dobles sesiones. Con la selección, además de sufrir más variaciones en cuanto al grupo de trabajo (por lesiones, decisión propia), Capello tendrá mucho menos tiempo para trabajar, unos veinte días al año, en los que será difícil inculcar su disciplina y movimientos sobre el terreno de juego. Algo parecido pasa en el terreno físico. Los equipos del italiano se basan en una preparación física muy importante, para poder aplicar las requerencias tácticas de su sistema, siempre muy esforzadas. Es complicado que en plena competición y con jugadores procedentes de diferentes clubes, se logre una preparación física general óptima. Y será mucho peor cuando llegue una gran competición en verano, con todos los futbolistas reventados tras una temporada eterna.
En cuanto a la FA, las urgencias le han empujado a contratar a un ganador, sin tener en cuenta el estilo histórico de su equipo. Sus fracasos pueden ser comparados con los de España; casi siempre están provocados en la supervaloración que se ha hecho de la calidad futbolística de la selección. Capello no piensa nunca en el espectador, y le importa poco darle toda la vuelta al estilo histórico del equipo (que se lo pregunten al Real Madrid). Si Gerrard no le convence porque no defiende, no le llevará, sin más. Imagino que si las cosas van mal encontrará como Luis Aragonés, un Raúl, un tema polémico para desviar la atención, pero la verdad es que lo tiene fácil para vivir tranquilo hasta el Mundial de Sudáfrica. Eso sí, las ruedas de prensa serán mucho más divertidas.
Todos los goles de anoche
Confieso que ni siquiera me gusta, pero hay que admitir el mérito de Inzaghi, que a pesar de unas limitadísimas condiciones técnicas, ha logrado ser el máximo goleador de la historia de las competiciones europeas. Los vídeos demuestran que la mayoría de sus tantos no son demasiado estéticos, pero todos cuentan...
El Madrid pasó por encima de la Lazio en una noche de Champions más tranquila de lo previsto. El partido, con vitola de decisivo, fue tan tranquilo que los futbolistas blancos cometieron algunos errores que, sin ser importantes en el día de ayer, pueden indicar que algo no funciona del todo bien en el vestuario del Madrid. Me estoy refiriendo al 'cachondeito' con las faltas directas a puerta. En un equipo serio, bien trabajado a balón parado y en el que todos tienen sus funciones bien delimitadas no es de recibo que las faltas las tire el primero que pase por allí o tenga ganas de lucirse, habiendo especialistas de acreditada valía como Sneijder. En la primera parte del partido de ayer, con 3-0 en el marcador, hubo dos libres directos al borde del área. Ideales para 'la bomba', el teórico lanzador de golpes francos del equipo. El primero de ellos se lo apropió Raúl, que venía de marcarle un tanto de similar factura al Racing. Pase que el capitán lance faltas después de trece años en el club. El segundo, con Sneijder con ganas de lanzarlo y perfilado, se lo apropió ¡Sergio Ramos!. Incomprensible. En un equipo serio, el especialista es el que lanza las faltas se vaya ganando 1-0, empatando a 0 o venciendo de goleada. Lo demás es propio de pachanga de barrio y falta de respeto al rival. Además, lanza un mensaje: Sneijder no pinta nada en la jerarquía del vestuario. Así, que, ojo con los detalles. Son importantes.
PD. Malos tiempos corren en Roma. El club celeste es de lo peor que he visto en muchos años de noches europeas en el Santiago Bernabéu. Mucho me temo que esta temporada, la Lazio peleará hasta el final por no descender a la Serie B. Es un equipo cuyo rasgo más destacado es contar con un portero de 43 años. Con esos mimbres, huelen a segunda italiana.
Todos los goles de ayer
El propio Mijatovic confirmó en la Gazzeta que sigue a tres jugadores del Calcio. Para quien no los conozca dejo una pequeña descripción de cada uno, además de un video.
- Vucinic. Buen delantero serbio que también puede jugar como extremo, como habitualmente hace en la Roma. Como muchos otros, llegó a la elite a través del Lecce, donde se adquirió fama en la Serie A. Es un buen llegador al que veo más como segundo delantero que como '9' puro. Tiene una gran facilidad para generar acciones de gol, pero no es un gran definidor. En el uno contra uno se pone tremendamente nervioso. Sería un fichaje con riesgo.
- Mutu. Un gran delantero el de la Fiore, que se encuentra quizás en el mejor momento de su carrera. Su problema es la irregularidad y la debilidad mental, que provocó que fracasara en el Chelsea y que diera positivo por cocaina. Rápido y muy inteligente, es capaz de generar sus propias ocasiones de gol. Un fichaje de alto riesgo, que puede salir muy bien o desastroso.
- Mancini. Un brasileño que llegó a Italia como un desconocido, que comenzó de lateral, y ha jugado de interior, extremo, media punta y delantero. Un verdadero comodín que puede resolver muchos problemas a un entrenador, ya que su rendimiento es notable en casi todas las posiciones. Sólo su edad pone en duda la calidad de este refuerzo.
Mutu
Mancini
Ha sido un fin de semana propicio para los goles de los más clásicos delanteros italianos, jugadores sin fama internacional, pero muy fiables y que siempre cumplen. En el colista, el Émpoli, Nicola Pozzi marcó cuatro tantos, y ya suena como posible refuerzo de un Inter donde ya jugó. Quagliarella (el protagonista del video) también repitió como goleador, al igual que el lazial Rocchi (que marcó un tanto). Faltaron a su cita Tavano (Livorno), Maccarone (Siena) o Inzaghi (Milán, que no jugó), pero el clásico 'bomber' transalpino se revaloriza día a día.
Acabo de regresar de un viaje relámpago a Bilbao y vengo con la misma sensación que siempre me traigo de allí: el Athletic es diferente. Entrevisté a Joseba Etxeberría, el más veterano de la plantilla de los 'leones', con 13 ejercicios a su espalda y a Gorka Iraizoz, que debuta este año en el primer equipo tras haberse formado en la cantera y pasar por Eibar, Espanyol B y primer equipo de los 'periquitos', con los que fue clave en la gran trayectoria que el conjunto de Barcelona firmó el año pasado en la UEFA. En ambos casos, los dos futbolistas transmiten los mismos valores, unos valores que hacen al club de San Mamés un equipo diferente, pegado a su gente. Los dos me hablaron de nuevos tiempos en el fútbol, de poder mediático, del peso del marketing, de la Ley Bosman...es decir, de todo lo que lastra al Athletic y le hace convertirse en un equipo del montón, con pocas aspiraciones deportivas...Pero también me hablaron de San Mamés, de cómo aprieta la gente de La Catedral y de cómo los futbolistas sienten un aliento del que son parte por que prácticamente todos ellos han 'mamado' la idea de que el Athletic es como es y así debe seguir siendo. De la charla con ellos me lleve la sensación de que el fútbol ha cambiado y que el Athletic sigue anclado en una visión romántica que le traerá complicaciones, más aún que las ya vividas en los últimos ejercicios pero también me quedó clara una cosa: la gente que viste la camiseta rojiblanca está orgulloso de hacerlo...en Primera o dónde los nuevos tiempos digan que el Athletic tiene que estar.

