Violines contra trombones

La temporada ha comenzado por todo lo alto; aunque, como cada año tengamos que sufrir ese insoportable parón tras la primera jornada para dar paso a la Selección. En esta campaña todo apunta a que habrá un choque frontal de estilos entre los dos 'grandes' del fútbol español, y máximos favoritos para ganar la Liga; el virtusoso Barcelona y el pragmático Real Madrid. Mientras que el Barça sigue haciendo del fútbol espectáculo su bandera y apuesta por la verticalidad y velocidad de transición del esférico como grandes armas para seguir mandando en nuestro país y en el Continente, el Madrid ha cambiado totalmente su cara. De la mano de Capello, los blancos han visto como se reforzaba cada vez más una parcela defensiva que estaba prácticamente abandonada desde hace un lustro. La obsesión del técnico italiano ha transformado por completo a un equipo que este año jugará pensando antes en no encajar un gol que en meterlo. La afición soportará difícilmente este cambio brutal si no llegan los resultados, porque la mayoría sigue prefiriendo ver a los mejores jugadores (pero motivados y luchadores) antes que a 'trotones'. Lo único incontestable son los resultados. Veremos si llegan.
Mientras tanto, la vieja e interminable guerra entre arte o practicidad, entre 'menotistas' y 'bilardistas', entre defensa y ataque, planteará su enésima batalla en España. Hagan sus apuestas.

La liga día a día (1): La vida sigue (casi) igual

Sí, parece que las cosas no cambian de un año para otro en la Liga. No cambia que el Barça es el patrón, el dominador y el equipo de referencia. Es cierto que sufrió demasiado para ganar al Celta, pero lo hizo, y volvió a mostrar en momentos de la segunda parte el fútbol que le ha encumbrado en Europa. Y sin Ronaldinho, que es menos importante para el Barcelona, que el Barcelona lo es para él. En el Madrid, las dudas que ofrecía el proyecto del año pasado tampoco han variado en éste. En el Bernabéu vieron un primer partido aburrido y con pocas ocasiones de gol, con un conjunto que ha pasado de atacar con ocho a defender con ese mismo número de erfectivos. Una metamorfosis difícil de digerir, sobre todo hasta que la maquinaria de Capello no empiece a funcionar y ha cosechar resultados (no tardará en empezar, creo).
A la orilla del Manzanares sí que han cambiado las cosas, y a mejor. El Atlético ganó su primer partido de Liga, fuera de casa, con muchos minutos con un jugador menos (¡ese Seitaridis está loco!), y además con la suerte de cara ante un Rácing que se estrelló con Leo Franco. Aguirre volvió a demostrar sus tablas en el banquillo. Y Agüero tendrá que esperar, pero será un crack. Seguro.
Y ojo con Valencia, Depor y Sevilla. Los dos primeros han formado bloques fortísimos, con base de futbolistas nacionales, y venderán muy caras sus derrotas. El tercero es otra cosa. Campeón de la UEFA y de la Supercopa de Europa, parece la única alternativa posible en la Liga a Barcelona o Real Madrid, aunque ya se sabe que este tipo de conjuntos suele desinflarse. Monchi y Juande han creado un bloque sólido, respetando todo lo bueno que tenían el año pasado (que era mucho), y retocando con grandes jugadores como Poulsen, Hinkel o Chevantón. Darán que hablar.
Y dos menciones especiales para acabar. La del gran Getafe de Schuster, que vuelve a ganar fuera en la primera jornada y a jugar a un nivel más que excelente; y para el Athletic, que tiene mucha pinta de repetir los apuros que pasara la temporada pasada.
Suerte para todos.

¡Qué momento! Lo difícil era fallarlo

Desde luego, la puntería no es su fuerte.

¡Qué momento! Demasiada euforia

Si eres un portero y tiras un penalti, es mejor volver cuanto antes a tu portería.

¡Qué momento! El mejor despeje de la historia

Un despeje a la altura de sólo unos pocos elegidos...

¡Qué momento! Justo sobre la raya

Ya se sabe que no hay que cantar victoria antes de tiempo...

¡Qué momento! Falló la calculadora

A veces, medir las distancias es más difícil de lo que parece...


¡Qué momento! Especialista en penaltis

Este tío es infalible.

¡Qué momento! A lo Laudrup

Recuerdan que Laudrup miraba hacia un lado y pasaba hacia el otro, este portero japonés le imita bastante bien.

¡Qué momento! Cuando ya lo celebraba

Sólo un empujoncito más...

Derbis del mundo: PSG - OM

Publicado en el número 40 (agosto de 2006) de la revista Futbolista

La vieja guerra entre la capital y las provincias

En ocasiones, el fútbol sólo sirve de escenario para reflejar tensiones que traspasan lo deportivo y se inscriben en lo político o sociológico. Este es el caso del clásico más importante de la liga francesa, el que enfrenta a Olympique de Marsella y París Saint Germain, una rivalidad relativamente moderna y que muchos dicen que se ha creado desde los medios de comunicación.

Francia es, indudablemente, uno de los países más importantes en el panorama futbolístico europeo. Pero al campeonato galo le ha faltado históricamente algo, un choque que paralizara el país y que desatara todas las pasiones que surgen en los derbis. Este clásico ya existe hoy; es el que enfrenta al París Saint Germain, representante de la capital, con el Olympique de Marsella, el club del sur del país por excelencia. El choque de la temporada en la Ligue-1, que suele ser vistoso y muy ofensivo, que en los últimos años ha contemplado gravísimos enfrentamientos entre las dos aficiones y un balance demoledor a favor del equipo capitalino, que no pierde con el OM desde hace once partidos. Una rivalidad que ha hecho correr ríos de tinta y que se ha llegado a plasmar en un libro (“OM-PSG, PSG-OM les meilleurs ennemis: Enquête sur une rivalité”, sólo en francés), que duda del origen deportivo de este odio, y lo sitúa en un plano sociológico, señalando a los medios de comunicación como grandes avivadores de la tensión entre ambos bandos, necesitados de una rivalidad que acentuara el interés del campeonato galo.

Los orígenes
El germen de esta animadversión comenzó en el año 1989, cuando los marselleses le arrebataron la Liga al PSG en el último encuentro. Si a esto le unimos que todo lo que tenga que ver con París es rechazado sistemáticamente en las provincias galas (en especial en el sur), y que el sentimiento es recíproco desde los habitantes de capital hacia el resto de Francia, la tensión aflora de forma natural. En la década de los noventa, el OM era el dominador absoluto de Le Championnat francés, llegando a conseguir lo que ningún equipo galo había hecho antes (ni después), ganar la Copa de Europa en 1993. Fue entonces cuando la cadena televisiva Canal+ compró el París Saint Germain, y comenzó a invertir una fuerte suma de dinero con la intención de formar un equipo fuerte en la capital (algo que, sorprendentemente, casi nunca había ocurrido) que pudiera rivalizar con el vecino del sur. El PSG era un club joven, que surgió en 1970 de los restos de otro experimento como el Racing de París y que, de la noche a la mañana, comenzó a hacer sombra a un conjunto mucho más asentado, con más historia, afición y palmarés. De forma progresiva, marselleses y parisinos comenzaron a rivalizar cada día más en el campo y, sobre todo, en las gradas. Cuando las épocas doradas de ambos clubes pasaron (el OM descendió por la corrupción de Tapie, su presidente, y desde entonces está en crisis; mientras que el París Saint Germain ha sufrido una serie inexplicable de descalabros desde hace años a pesar de invertir mucho dinero), la rivalidad permaneció, creciendo hasta el momento actual.

Los ‘desertores’
Uno de los derbis más ‘calientes’ y con más incidentes se vivió hace dos campañas, cuando regresaron al Parque de los Príncipes, aunque con la camiseta del Olympique de Marsella, Frederic Dehu y Fabrice Fiorese, dos futbolistas que habían sido idolatrados en el coliseo de la capital. Ellos son dos de los integrantes de una larga lista de jugadores que han ‘cambiado de bando’ en los últimos años, convirtiéndose en enemigos públicos números 1 para los aficionados del equipo despechado. Artificial, sociológica, mediática o puramente deportiva, la tensión entre los dos equipos existe. Año tras año se repiten declaraciones polémicas, presiones de los dirigentes, agresividad en el terreno de juego, incidentes en las gradas… PSG-OM, un partido con rabia y sentimientos a flor de piel.

De vacaciones

Siento tener que hacerlo, pero sí, el blog se va de vacaciones. Volverá en un par de semanas mucho más 'morenito', descansado y con ganas de fútbol, aunque no le perdáis de vista, porque puede que en vacaciones el 'mono' de fútbol le pueda y vuelva a hacer acto de presencia.

Hasta pronto.

Ronaldo puede irse

La Gazzeta dello Sport, un periódico no sospechoso de manejar fuentes de información poco veraces, adelanta en su página web lo que sería una de las bombas del año: Ronaldo puede fichar por el AC Milán. La negociación para que el astro brasileño vista de rossonero en breve comenzaría en unos 15 millones de euros, una cifra irrisoria si tenemos en cuenta que al Madrid le piden 35 por Diarra, 25 por Reyes, 12 por Cannavaro, 15 por Van Nistelrooy...La cuestión es que Ronaldo aún no ha entranado con Capello, sigue sólo en Madrid recuperándose de una operación en la rodilla que se hizo tarde, tras disfrutar de sus vacaciones y tampoco ha acudido a la concentración de Irding. Demasiadas cuestiones para pensar pensar bien...

¡Qué momento! Todo un clásico

La jugada más mítica que se recuerda...

Con la mosca detrás de la oreja de Reyes

El fichaje de Reyes por el Real Madrid es cuestión de días, horas o incluso minutos (si es que cuando se publique este artículo no se ha cerrado ya), pero no dejo de tener mis dudas sobre la conveniencia para los blancos de su llegada al Bernabéu. Sobre todo, por una razón: Arsene Wenger, el técnico y manager del Arsenal, es uno de los personajes más inteligentes que pululan por el fútbol europeo, y no suele cometer errores en cuanto a la política deportiva. Es muy extraño que el entrenador galo peleara hasta la extenuación para que Henry, Cesc o Vieira en su día, permanecieran en Londres, y ahora ponga en bandeja el fichaje de Reyes al Madrid. La explicación, para mí, es sencilla; el utrerano no ha cumplido con todo lo que se esperaba de él en los ‘gunners’. No olvidemos que el Arsenal suele gastarse muy poco en fichajes, trae a gente muy joven y los va moldeando hasta convertirlos en estrellas. Con Reyes rompió esa regla, se gastó una ‘millonada’ en vestirle de ‘cañonero’ y creyó que sería un futbolista que les daría otro salto de calidad, un nuevo socio para Henry con Pires y Vieira en su cuesta abajo. Pero no fue así. Reyes no se adaptó a la ciudad ni a la Premier, y ha dado un rendimiento inconstante en los dos años y medio que parece durará su aventura inglesa. Por eso, no me extraña que el Arsenal ni se siente a negociar por Cesc Fábregas y casi le ponga un lazo al zurdo andaluz. El traspaso se cerrará sin llegar nunca a los veinte millones de euros, cuando Reyes costó en su día 24, circunstancia también muy extraña para una entidad con una gestión modélica en cuanto al beneficio que le reportan sus altas y sus bajas. Todas estas razones hacen que tenga la mosca detrás de la oreja.

La Libertadores, a punto

La ida de la final de la Copa Libertadores, la Champions en versión americana, se celebró anoche con triunfo para un 'novato', el Internacional de Porto Alegre por 1-2 ante el Sao Paulo, vigente campeón y el equipo más poderoso del cono sur. Es la segunda vez en los 47 años de historia de la Libertadores que se enfrentan dos equipos brasileños en el duelo final. La anterior fue el año pasado, cuando Sao Paulo y Atlético Paranense dirimieron sus cuitas en una eliminatoria que se llevaron los tricampeones del mundo. La 'tri' es un equipazo. Mantiene la columna vertebral del año pasado: Rogerio Ceni, Diego Lugano, Mineiro, Danilo y Leandro y, además, ha sumado para la causa a Ricardo Oliveira, del que ya no se sabe si es bético o no. Un grande. Y entonces, ¿por qué ganó Internacional? Por la sencilla razón que en las filas del equipo de Porto Alegre juega la que será en breve la gran estrella del fútbol brasileño: Rafael Sobis. Un jugadorazo que se bastó el solito para derrumbar a los tricampeones. No hay que olvidar que el campeón de la Libertadores será el rival del Barcelona en el Mundial de Clubes de Japón. Los ojeadores azulgrana harían muy bien en apuntar el nombre de Sobis en su agenda.

Derbis del mundo: Arsenal, Tottenham

Publicado en el número 38 (julio de 2006) de la revista Futbolista

La fractura del norte de Londres

‘Gunners’ contra ‘Spurs’, o lo que es lo mismo, Arsenal contra Tottenham, el partido que mide una rivalidad centenaria y que parte en dos el norte de Londres, la cuna de dos equipos que crecieron juntos y entre los que hay heridas que siguen bien abiertas con el paso de las décadas.

Teddy Sheringham, jugador histórico del Tottenham dijo en su día que “odiaba al Arsenal apasionadamente”. Esa frase resume la difícil relación que mantienen desde hace más de un siglo dos equipos que comparten el norte de Londres como territorio. Un político provocó el cisma a principios del siglo pasado. Sir Henry Norris, del Partido Conservador (los conocidos como ‘Torys’) se convirtió en el mecenas y presidente del Arsenal, al más puro estilo del Abramovich de hoy, y en 1913 decidió trasladar el club a Highbury, un estadio recién construido en el norte de Londres, cuando las raíces del equipo ‘gunner’ estaban en una fábrica al sudeste de la ciudad. “No tienen derecho a estar aquí”, tituló un periódico de la zona, y ese sentimiento brotó con fuerza en la hinchada del conjunto más importante del lugar; el Tottenham, originariamente un club de cricket, que se sintió ‘echada de su propia casa’ por un nuevo rico que pronto se situaría como el abanderado de la ciudad, y al que tendrían que mirar de reojo desde un discreto y doloroso segundo plano hasta el día de hoy. Así, el primer derbi en Primera División entre estos ‘enemigos íntimos’ llegaría el 23 de septiembre de 1922 en White Hart Lane, donde toda la hinchada ‘spur’ esperaba una derrota ante su ‘ocupador’ que no llegaría, puesto que el Arsenal se impondría por 0-2, avivando la llama del odio en su vecino.

Rivales en todo
La historia ha enfrentado prácticamente en todo a Arsenal y Tottenham. Si los primeros aplicaban la filosofía del ‘vale todo para ganar’, potenciando la practicidad sobre el terreno de juego (en su época dorada se le conocía como ‘boring Arsenal’, el Arsenal aburrido), los de White Hart Lane fueron siempre un equipo de artistas que primaba el espectáculo sobre los resultados. En los últimos años, los ‘gunners’ han virado hacia un estilo más preciosista, impulsados por Arsene Wenger, lo que ha provocado que la hinchada del Tottenham les acuse de ‘plagiarles’ su forma de jugar. Pero, con todo, eso no ha sido lo más doloroso. Como en todo conflicto, las ‘deserciones’ son lo más hiriente. No han faltado casos de futbolistas que han cambiado de bando, aunque dos destacan sobre todas las demás, las de Pat Jennings y Sol Campbell, que cambiaron las camisetas blancas por las rojas, convirtiéndose en los enemigos públicos número 1 para siempre en White Hart Lane. Jennings, portero norirlandés que defendió durante trece temporadas los colores del Tottenham, se marchó a Highbury por 45.000 libras y se mantuvo cuatro temporadas más en activo. La herida que abrió Sol Campbell fue mucho más profunda. En abril de 2001, el central y capitán del equipo se lesionaba el tobillo en una heroica acción para defender la ventaja del Tottenham ante el Arsenal en Copa. Ese mismo año, en el mes de noviembre, los seguidores que habían aplaudido frenéticamente a su capitán por aquella acción, le recibían en su estadio vestido con la indumentaria del eterno rival en lo que fue definido como una ‘caldera de odio’. La afrenta se recuerda todavía con rabia en el entorno del Tottenham. Mientras, entre los aficionados del Arsenal se potencia esta rivalidad mirando con superioridad a su vecino. De hecho, la hinchada ‘gunner’ suele celebrar lo que se conoce como el Saint Totteringham’s day (alusivo al Tottenham y a Sheringham), el día en que matemáticamente su ‘enemigo’ ya no puede darle caza en la clasificación de la Premier League. En los últimos años, los partidos ante el Manchester United y el Chelsea son especialmente intensos para el Arsenal, pero nadie olvida que la grada de Highbury siempre ha exigido la victoria ante el Tottenham, para seguir mofándose de sus vecinos otro año más. Mientras, en la acera de enfrente, los seguidores del Tottenham también esperan un triunfo que justifique toda la temporada, ante un club que consideran ‘nacido para perjudicarles’. Los ‘espuelas’ y los ‘cañoneros’ seguirán enfrentados muchos años más.

¡Qué momento! El guardaespaldas

Nos apetece instaurar una sección veraniega de jugadas con cierta gracia. Aquí tenéis una. El título lo dice todo.

Mijatovic, desautorizado

Ramón Calderón quizás no se haya dado cuenta aún del daño a su credibilidad ha ocasionado el 'caso Jurado'. El nuevo presidente blanco queda muy tocado tras desautorizar expresamente a su director deportivo, Pedja Mijatovic, de quien aseguró tenía todos los poderes deportivos. Es decir, capacidad para hacer y deshacer, de acuerdo con Fabio Capello, en la plantilla blanca. La actitud de Calderón supone una bofetada a Mijatovic y, sobre todo, al modelo que aseguró estaba dispuesto a instaurar en el Real Madrid. Supone, además, la vuelta al pasado más cercano, a los tiempos de Florentino Pérez en los que el presidente hacía y deshacía a su antojo y deja en el aire la sensación de que el presidente tiene el mismo defecto que la mayoría de sus colegas en los palcos: se creen que saben más de fútbol que nadie. Mal asunto para el Madrid y mal asunto para Mijatovic, que queda muy tocado y a los pies de los caballos. Yo, si fuera Ramón Calderón, daría marcha atrás, lavaría los platos rotos en este caso dentro del despacho con Mijatovic y me dedicaría a dirigir el club, no a interferir en la parcela deportiva. No es mucho pedir. Tan sólo lo que el propio presidente prometió. Por cierto, en este asunto, el Atlético de Madrid ha estado 'chapeau'.

El 'caso Jurado'

No se pueden hacer las cosas peor. El caso Jurado ha comenzado a desacreditar a Ramón Calderón, que se postuló como un presidente 'a la inglesa' (en sus propias palabras) durante la esperpéntica campaña electoral del Real Madrid, y ha tardado menos de un mes en desdecir a los máximos responsables deportivos de su equipo, paralizando (si es que es posible ya) el traspaso de Jurado al Atlético de Madrid, aprobado por Capello y negociado por Mijatovic, que queda en una situación muy incómoda. El Atlético exigirá que se cumpla lo prometido (venta por tres millones de euros con opción de recompra), mientras que Calderón prefiere ceder al media punta y que no pueda jugar ante el Real Madrid por el posible escarnio ante su afición. Esta opción no convence en el conjunto colchonero, así que el conflicto está más que servido.
Y el que peor parado sale de todo esto es, como no, el futbolista, que se debe sentir hoy como una pura mercancía. Si no se va a contar con él, habría que darle cierta libertad para que escogiera su futuro. Como ocurre en el Barça con Saviola.

Hay que aprenderse el reglamento

Pues sí, parece que desde este Brasil - Zaire del Mundial del '74 (que acabó con 3-0, como no, para los brasileños), el fútbol africano sí ha evolucionado.

México, potencia en ciernes

México es ya la tercera nación del continente americano desde el punto de vista futbolístico. Por encima de Estados Unidos y también de países con más pedigrí como Paraguay, Perú o la mismísima Uruguay, dos veces campeona del mundo y decena y media de copas América alojadas en su vitrina. La selección azteca ha crecido en la última década. Tradicionalmente ha participado de forma regular en las Copa del Mundo favorecida por el escaso nivel de la CONCACAF pero ahora no sólo participa sino que realiza papeles más que dignos al tiempo que sus clubes comienzan a asomarse con éxito a las competiciones americanas y sus futbolistas ganan enteros en las principales ligas europeas. La clave hay que buscarla en el buen nivel de la competición doméstica y en triunfos como el del pasado mundial sub-17. En México ha habido y hay dinero para importar futbolistas de otras latitudes (mayoritariamente argentinos) y mantener a las principales figuras en casa. Eso permitió crear una liga potente y aumentar la competitividad del futbolista mexicano. Clubes como el Chivas Guadalajara o el Cruz Azul han firmado magníficas trayectorias en la Copa Libertadores en los últimos años y no sería de extrañar que en breve puedan alzar el trofeo, especialmente el Chivas, un gran equipo, con afición y dinero para crecer. Pero el síntoma de que en México el fútbol goza de buena salud está en que sus futbolistas están en las agendas de los grandes europeos. Márquez es imprescindible en el Barcelona pero ahora otros clubes como el Benfica o el Sttugart también se han hecho con los servicios de futbolistas de primer nivel (Bravo, Fonseca...) y otros como el Arsenal o el propio Barcelona tienen en sus filas a las futuras promesas mexicanas que levantaron el año pasado la copa de campeones del mundo sub-17 (Carlos Vela o Gionvanni Dos Santos). Vela jugará este año cedido en el Celta y Dos Santos es un crack en ciernes. México está de moda. Márquez abrió el camino, le siguió Borgetti y ahora llegará la flor y nata de la tribu azteca. Futbolistas de calidad en un fútbol que crece a pasos agigantados.

De Rossi, ¿fichado?

Matallanas, en su blog Mata-Dor, adelanta la noticia: De Rossi es jugador del Madrid. Mata anuncia el acuerdo total entre la Roma y el club blanco por lo que solo faltaría el placet del propio futbolista. Es decir, que el principal escollo -el club- estaría saltado. Con De Rossi, Capello lograría una de sus peticiones. Estamos hablando de un futbolista joven y muy al estilo del técnico italiano. Es un medio centro, con técnica pero su principal virtud no es esa sino su capacidad para destruir juego, hacer de medio tapón y amedrentar en la medular. Saltó a la fama durante el Mundial por su codazo a un jugador de Estados Unidos en la Primera Fase pero era un fijo para Lippi, que le premio con minutos en la gran final ante Francia. La incógnita está ahora en saber qué hará el Madrid con el fichaje de Diarrá, futbolista de Malí, que juega en el Olympique de Lyon y que también gusta y mucho a Capello. En la plantilla blanca ya está Emerson, pero también Pablo García y a Gravesen no se le ha encontrado aún destino. No sería de extrañar que el perjudicado de la operación De Rossi fuera el uruguayo y que Capello tuviera a su disposición tres panzers de la medular como Emerson, Diarra y De Rossi.

La segunda oportunidad de Simao

Parece que la confirmación del fichaje de Simao por el Valencia es cuestión de horas o de, como mucho, un par de días. El portugués llega a Mestalla a cubrir el deficitario extremo diestro tras una interminable serie de idas y venidas. Simao es un buen fichaje, además de necesario para el Valencia. El luso tiene poco que ver con aquel futbolista que fracasó en el Barça. En estos años ha crecido muchísimo como jugador. Su fútbol es el del extremo clásico, de desborde centro y diagonales en las que se lanza a tumba abierta hacia la portería del rival. Ahora es más completo, menos veloz pero más constante. En el Benfica se ha convertido en un líder, en la referencia indiscutible de su equipo, en un futbolista más desequilibrante. Puede jugar en ambas bandas (aunque es más peligroso en la derecha), e incluso de media punta. Además, asegura varios goles por temporada a balón parado. Yo creo que Carboni ha acertado con él, aunque eso sólo lo puede certificar el tiempo.

Éste es Simao.

Los hombres del traje

Los hombres del traje han tomado el poder en el mundo del fútbol. Son los que mandan. Al menos, aparentemente. Se mueven a caballo de los despachos, los restaurantes de alto standing y los palcos de los mejores estadios del mundo. Antiguamente se les conocía con el nombre de secretarios técnicos y eran una especie de sanedrín veterano al que encomendarse a la hora de remozar las plantillas. Ahora han 'ascendido', han ganado caché. Son los directores deportivos. Son la cúspide de una pirámide que cuenta con una amplísima base en la que sigue apareciendo el secretario técnico de toda la vida y un buen número de ayudantes y adjuntos que no hacen más que incrementar la nómina de los clubes. Los directores deportivos se han convertido en piezas completamente indispensables. Algunos han dado un rendimiento extraordinario a la entidad para la que trabajan. Funcionan como auténticos ejecutivos y eso engloba el comprar futbolistas para mejorar la plantilla propia como el tener el ojo adecuado para fichar futbolistas con los que poder negociar y poder obtener beneficios para la sociedad. La llegada de las sociedades anónimas al fútbol y con ella los conceptos de rentabilidad han impulsado este modelo. No se trata ya de contratar futbolistas sino de encontrar 'activos' a bajo precio que puedan ser rentabilizados convenientemente en el futuro. En este modelo, los directores deportivos han ido ganando espacio y peso en los clubes. Ahora mismo, tienen la misma importancia que los propios entrenadores y, al tiempo, hacen de perfecto muro de contención del presidente, que queda 'limpio' en su gestión deportiva. Figuras como las de Mijatovic, García Pitarch, Beguiristaín o Carboni son protagonistas. Aún así, el impulsor de este modelo no es otro que el sevillista Monchi. Es el director deportivo ideal, el paradigma. En su gestión, el Sevilla sacó de la cantera a Reyes y Sergio Ramos (más de 40 millones en traspasos en unos futbolistas formados en Nervión); ha subido también al primer equipo a otras perlas como Jesús Navas, Kepa o Diego Capel y su labor de rastreo ha dado como resultado la contratación de futbolistas como Baptista, Dani Alves, Renato, Adriano o Luis Fabiano o dado una segunda oportunidad a un portero como Palop. La labor de Monchi es un ejemplo de como trabaja un director deportivo.

¿Un nuevo Ronaldinho?

Lo de Brasil asusta. Es el país que más y mejores jugadores produce para las grandes ligas del mundo (y ni con eso ganaron el Mundial). Una factoría inagotable de cracks. Una de las últimas sensaciones se llama Anderson, que como Ronaldinho ha crecido en el semillero del Gremio de Porto Alegre. De hecho, se le considera una especie de 'clon' del '10' del Barça. Impresionante técnica, potentísimo físicamente y con ese punto de magia que sólo pueden tener los jugadores nacidos en la patria de la samba (¿alguien tiene una explicación para esto?), el joven media punta de 18 años jugará esta campaña en el Oporto, que ya lo fichó la campaña pasada. Y es que la gran desigualdad entre Anderson y su ídolo, Ronaldinho, está más fuera de las canchas que dentro. A diferencia de su maestro, el carácter del joven Anderson es un tanto complicado, y ya a comienzos de la campaña pasada sufrió varios altercados con sus propios compañeros que hicieron que volviera a su país sólo un mes después de haber aterrizado en el estadio Do Dragao.
En casa volvió a deslumbrar, ganándose el billete de vuelta a Portugal, su segunda oportunidad. En Oporto saben perfectamente que disponen de un jugador que marcará una época, siempre y cuando asiente la cabeza...

Para quién no le conozca, marchando una ración de Anderson.

Vuelve el fútbol de clubes

Pues sí, mientras que aquí nuestros equipos están 'buceando' en el trabajo físico de pretemporada, en Francia la liga comienza esta misma noche. Quizás demasiado pronto, aunque lo que se pretende allí es hacer una previsión para que la temporada concluya cuanto antes y haya fechas suficientes para todos los encuentros, que son muchos (¿aprenderemos aquí algún día?).
Le Championnat siempre fue un torneo abierto, con posibilidades de victoria para muchos equipos. Excepto ahora, cuando ha encontrado al dominador más importante de la historia de la competición. El Olympique de Lyon es el patrón de la Liga, un equipo que ha sumado cinco entorchados de forma consecutiva, ha causado sensación en Europa y parece estar a un abismo futbolístico de sus competidores, si es que los tiene. Además, se ha reforzado con el sueco Kallstrom, un tremendo futbolista, el central Squilacci, internacional francés, y sigue tentando a Ribery (Olympique de Marsella), el mejor jugador que queda en 'la Galia'. Aunque finalmente perdieran a Diarra, Abidal y Malouda, los tres con ofertas de grandes equipos europeos, seguirían siendo el único favorito a hacerse con el título. Además, será difícil que cualquiera de ellos deje el estadio de Gerland, porque los 'lyoneses' no son un conjunto vendedor. Jean Michelle Aulas, el presidente del club, es un duro negociador que siempre saca mucho dinero por los futbolistas que traspasa (y si no, recuerden el caso Essien el año pasado).
Precisamente es el 'pentacampeón el que abre el fuego esta noche, a las 21.00 h. y ante el Nantes. Si pueden, no se lo pierdan.
La otra gran noticia de la liga francesa es el regreso de Micoud, uno de los mejores medias puntas del país, al que la sombra de Zidane restó méritos. Tras sentar cátedra en el Werder Bremen, retorna al Girondins a los 32 años, para impartir sus últimas lecciones de fútbol.
Y en Marsella, esperan que llegue diciembre para volver a ver a Cissé, el eterno lesionado, que jugará cedido un año en el Velodrome.
Hoy comienza la primera gran liga europea, con mucho por ver aunque sin apenas emoción por descubrir al campeón. Al menos, en principio.

Athletic, huele a defunción

No me gusta como pintan este año las cosas para el Athletic. El año pasado tuvo suerte de terminar salvando la categoría pero este verano lejos de enmendarse, vuelve a cometer los mismos errores. Multiplicados, lo que no es un buen síntoma. A estas alturas, en San Mamés han sido noticia por despedir a Clemente, por la retirada precipitada y poco explicada de Julen Guerrero y por el positivo de Gurpegui. Y por al falta de refuerzos de garantías y por mantener la misma línea plana que el club desarrolla desde hace varios años y que tiene una estación de término al final del camino con un letrero con letras bien grandes: Segunda División. Está bien tocar los tambores convocando a la tribu para hacer bandera con el 'caso Gurpegui' pero mejor estaría que los gestores rojiblancos se atrevieran de una vez por toda a reformar el trabajo con la cantera para volver a sacar de ella talentos desequilibrantes con los que surtirse y, mientras llega el enésimo milagro de Lezama, blindar el primer equipo construyendo un equipo de garantías. Hoy por hoy, el Athletic es el mismo equipo que penó el año pasado con dos agravantes: es un año más viejo y ha perdido a dos de sus referentes espirituales: Guerrero y Clemente.

La reválida de Ronaldinho

Ronaldinho ha vuelto a los entrenamientos. Se le nota con el cuchillo entre los dientes, deseando que el balón eche a rodar. Y es que el mejor futbolista del mundo salió tocado del Mundial de Alemania. Ni él ni su selección cumplieron con las expectativas, aunque es cierto que señalar a la 'canarinha' como única favorita hizo mucho daño a los pentacampeones. Brasil no jugó un sólo partido al nivel de los jugadores que llevó a Alemania, y prácticamente nadie se salvó de la quema por aquella derrota ante Francia. Pero con Ronaldinho las críticas han sido crueles y desmedidas, como si él jugara solo.
Bien, no fue su Mundial como todos esperaban, ni tampoco fue un atisbo del jugador que deslumbra en el Barça. Pero quizás, como dice Valdano, el Mundial ha demostrado el valor de Rijkaard y de sus compañeros de vestuario en el Camp Nou en en el ascenso y consolidación de 'dinho' como mejor futbolista de la tierra.
Si yo fuera el encargado de marcarle en la Supercopa o en el primer partido de Liga, tendría mucho miedo, porque 'Ronnie' viene con ganas de reválida, a demostrar que sigue siendo el rey.

Hoy debuta 'Van the man'

Sí señores, hoy se enfunda por primera vez 'la blanca' uno de los mejores delanteros del planeta. Como ya hemos hablado bastante de él en momentos anteriores, lo mejor es que refresquéis la memoria con sus mejores jugadas, que casi siempre acaban en gol. Casi un cuarto de hora de 'Van the man'.




¿Con Ronaldo o contra Ronaldo?

No soy ni 'ronaldista' ni 'antironaldista'. Así de claro, aunque los dos bandos te intenten captar para su causa, y al final sufra el fuego cruzado por haberme quedado en tierra de nadie. Pero es que no me puedo alinear ni con unos ni con otros.
A los que forman parte de esa especie de religión ronaldiana les tengo que admitir que, en forma, no hay otro delantero en el mundo como Ronaldo (ni Eto'o, ni Shevchenko, ni Van Nistelrooy, ni Henry, ninguno). Nadie tiene esa capacidad para 'triturar' defensas rivales, para cambiarlo todo en una aparición fugaz, de sólo unos segundos. Y sus cifras están ahí, no engañan a nadie. Ha marcado muchos, pero muchos goles de blanco (y antes, por supuesto).
Pero a sus detractores también he de reconocerles que desde hace más de dos temporadas el brasileño se ha acomodado en un estado de forma bajo mínimos, que parece absolutamente desmotivado, y que su 'vagancia' sobre el terreno de juego envenena el ambiente entre sus compañeros y hace que muchos tiendan a seguirle en su actitud 'pasota'.
Será difícil que el '9' cambie, porque es casi imposible convencerle de que su forma de afrontar el fútbol está equivocada (lo está, sin duda). Ronaldo ha ganado mucho y ha marcado cientos de goles, y siempre se ha comportado así.
Pero ahora debe decidirse. O quiere volver ser el mejor delantero del mundo y se pone a trabajar para lograrlo, o prefiere seguir como hasta ahora, asistir complacido a la devastación de su -en tiempos- grandioso físico y acabar en una liga exótica dentro de un par de campañas.

Peligro, huele a mercadeo salvaje

Sigo atónito. El otro día estuve leyendo las medidas aprobadas por la asamblea de la LFP, y no pude salir de mi asombro cuando vi que, a partir de esta temporada, cualquier equipo puede vender su plaza en Primera o Segunda División. ¡Qué mal huele algo así! En su afán modernista y de equipararse a competiciones como la NBA, los dirigentes de la LFP han creado, sin apenas levantar polvareda, un monstruo que dará que hablar la temporada que viene (los que habéis leido esto, ya me lo recordaréis). Incluso en Estados Unidos, allí donde los equipos deportivos vagan de ciudad en ciudad hasta que consiguen que un grupo empresarial les estabilice, los aficionados protestan cuando sufren uno de esos repentinos cambios de opinión de los dirigentes y ven cómo el conjunto de su alma se marcha. Imagínense aquí, donde dos hinchadas se 'tiraron' a la calle para protestar cuando sus equipos descendieron por la negligencia administrativa de sus juntas directivas. Mañana mismo, cualquier dirigente o junta directiva con más del cincuenta por ciento del accionariado del club (excepto en Real Madrid, Barcelona, Athletic y Osasuna), puede vendérselo a otro dirigente o junta directiva que esté dispuesto a comprar un hueco en la élite y a construir un equipo profesional. Y no duden de que alguien lo hará. No creo que esta campaña, pero la siguiente, seguro. Será entonces cuando todos se percaten de la existencia de una ley tan correctamente formulada como injusta en lo deportivo.