River - Boca: ¡Viva el fútbol!

Sin llegar a ser un fanático del fútbol argentino (de su liga, que no de sus jugadores, a los que sí admiro), hay una cita ineludible para cualquier buen aficionado a este fantástico deporte; el 'superclásico' River - Boca, que ayer vivió una nueva y emocionante edición. En esta ocasión, la rivalidad más encarnizada del planeta se disfrutó (o se sufrió, según el bando) en un Monumental de Núñez atestado de hinchas (de ambos bandos, no como en España) y de fortísimas medidas de seguridad para evitar los habituales y tristes incidentes entre aficionados.
En el campo, el hasta ayer invicto Boca de Lavolpe, que hasta ahora ha decepcionado por lo poco brillante de su juego, se examinaba ante un River irregular y con problemas de definición. El tempranero gol de Higuaín, que se consagró en el mejor partido para hacerlo, lo igualó rápido Rodrigo Palacio, pero River impuso su mejor momento y su condición de local con los tantos del joven Higuaín (otro) y del 'Tecla' Farías. El encuentro, vibrante, tenso y con poco juego, como casi todos los grandes duelos entre 'millonarios' y 'xeneizes' se siguió con pasión en los rincones más dispares del mundo.
Y desde Europa, se miró especialmente a esos jugadores susceptibles de dar el salto a algún gran conjunto del 'Viejo Continente'. Fernando Gago, el deseado medio centro de Boca, no tuvo su mejor día, desbordado por la medular franjirroja, aunque da la sensación de crecer por segundos. Pero sin duda, el mejor del Boca hoy es el central 'Cata' Díaz, un defensor experimentado y contundente, pilar básico de la zaga boquense.
En frente, la baja de Ortega no fue sensible. Brillo Huguaín, un buen delantero que está mejorando y que debe esperar antes de saltar el charco para no quedarse en otro buen proyecto de punta (Cavenaghi, Maxi López, Juan Pablo Ángel...). Y también destacó Fernando Beluschi, la perla por la que se pegaron Boca y River y que también está en una buena progresión.

Me gustó River, me gustó la afición, me gustó el ambiente, me gustó el partido... ¡Qué viva el 'superclásico'!